22 sep 2021
El don de andar
Hace unos cincuenta años, Jorge, el mejor de mis amigos, que vivía en el barrio de Vista Hermosa, tomó la costumbre de madrugar y caminar desde su casa a la nuestra, en Villa Cáceres, para desde allí, junto a mi hermano, continuar hasta el Instituto Fermín Naudeau, en el barrio La Locería, a tiempo para iniciar la jornada escolar.