Al menos 481 miembros de las fuerzas de seguridad y combatientes pro-Asad murieron en los combates, añadió el OSDH, con sede en Reino Unido. Las autoridades no han comunicado ningún balance.
Según la oenegé Observatorio de los Derechos Humanos (OSDH), que cuenta con una amplia red de informantes en
Siria
, "745 civiles alauitas fueron asesinados" desde el jueves.
Las fuerzas de seguridad están enfrascadas desde el jueves en violentos combates contra elementos leales al depuesto presidente, que dirigió el país con puño de hierro durante 24 años.
El presidente interino Ahmad al-Shareh, que desalojó del poder a Bashar al Asad en diciembre, prometió en particular evitar "actos de venganza" contra los miembros de la comunidad alauita.
Ahmed al Sharaa, líder del grupo islamista Hayat Tahrir al-Sham (HTS) que lideró la ofensiva rebelde que derrocó a Al Asad, fue nombrado presidente interino de
Siria
a finales de enero.
Desde 2011, a raíz de un levantamiento popular que fue violentamente reprimido, el conflicto se complejizó con la intervención de actores internacionales.
Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, más de 100.000 personas murieron en centros de detención sirios desde el inicio del conflicto en 2011.
La llegada de los rebeldes a la capital puso fin a más de dos décadas de poder del presidente Bashar al Asad, quien gobernó el país con puño de hierro.