Según la presidencia rusa, Putin tomó esta decisión "por razones humanitarias" y para conmemorar el 80º aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi, que Rusia se prepara a conmemorar con gran pompa el 9 de mayo.
Ucrania denuncia estas anexiones como una apropiación ilegal de su territorio y sostiene que nunca lo reconocerá, y sus aliados en Europa advierten que aceptar estas demandas de Rusia sentaría un peligroso precedente que puede abrir la puerta a más a
Trump dijo a NBC que Putin sabe que él está enojado, pero aseguró que "tiene una muy buena relación" con el mandatario ruso y que "el enojo se disipa rápidamente... si él (Putin) hace lo correcto".
El dirigente ruso afirmó que un posible regreso al mercado nacional de empresas occidentales se haría caso por caso, siendo "la prioridad", a su juicio, proteger "los intereses de las empresas rusas".
Putin dijo que estaba de acuerdo con la idea de un alto el fuego, pero señaló que había "preguntas importantes" que quería abordar con Trump sobre cómo se implementaría.
Señaló que los "próximos pasos" hacia una tregua en Ucrania dependerán de si su ejército logra expulsar por completo a las fuerzas ucranianas de la región rusa de Kursk.
Francia y Reino Unido propusieron una tregua de un mes en Ucrania "en los aires, en los mares y en las infraestructuras energéticas", sin embargo, no hubo acuerdo.
Un acuerdo que queda en el aire. Para Trump era como una especie de "red de seguridad", porque duda que alguien "vaya a buscar problemas" si Estados Unidos tiene a "muchos trabajadores" extrayendo minerales en Ucrania.