Después de cuatro años frenéticos en los que saltó del infierno al cielo, Brasil arrancará su lucha por reconquistar el orgullo que perdió en casa en un Grupo E donde parte como gran favorita frente a una Costa Rica presionada por el éxito de 2014, Suiza y Serbia.
Una multitud de 5000 personas asistió el martes al primer entrenamiento de la selección brasileña en Rusia, donde hubo tiempo para selfis y hasta festejos de cumpleaños
Hace apenas semanas Neymar reconocía sus miedos ante un Mundial al que llegaba desde una lesión y con un país aún receloso tras el trauma de 2014. Pero volvió, metió dos golazos y embarcó hacia Rusia pidiendo que nadie contenga la ilusión. Brasil parece lanzado y él también.