Se Vale Todo
En vivo
Sharon Stone ha decidido contar una experiencia que mantuvo en privado durante años: las visiones que aseguró haber vivido tras sufrir un derrame cerebral potencialmente mortal en 2001. La actriz recordó los difíciles días posteriores a su hospitalización y el impacto que tuvo aquella emergencia médica en su vida personal y profesional.
Después de regresar a casa, Stone explicó que tenía serias dificultades para dormir durante la noche y permanecía dormida durante buena parte del día. En uno de esos momentos, mientras estaba recostada en un sofá entre el sueño y la vigilia, aseguró haber visto cinco esferas luminosas que parecían comunicarse con ella. “Mientras estaba recostada en el sofá, dormida y despierta, estas esferas se me aparecieron. Cinco esferas se me presentaron y me hablaron, pero en un lenguaje digital”, relató.
La protagonista de Casino y Basic Instinct explicó que nunca había contado públicamente aquella experiencia porque le resultaba difícil encontrar una manera precisa de describirla. Según su testimonio, las luces no le provocaron miedo. Por el contrario, recordó haber sentido curiosidad y tranquilidad durante aquel episodio, ocurrido mientras todavía enfrentaba las consecuencias físicas y emocionales de la hemorragia cerebral.
La experiencia adquirió además un significado particular por su preocupación respecto a Roan, su hijo adoptivo. En aquel momento, el niño tenía aproximadamente un año y Stone temía que pudiera ser separado de ella. “No paraba de decirles: ‘No sé si debo quedarme aquí o si debo morir’. Y ellos me dijeron: ‘Debes quedarte’. Y yo les dije: ‘Solo puedo quedarme si dos de ustedes se quedan con mi hijo. Porque no quiero que esté solo, y creo que me lo van a quitar’”, contó.
Stone y su entonces esposo, Phil Bronstein, habían adoptado a Roan en 2000. La pareja se divorció cuatro años después y posteriormente protagonizó una disputa judicial por la custodia del menor. Con el paso del tiempo, la actriz ha hablado sobre las consecuencias de aquel proceso y ha señalado que algunos de sus trabajos cinematográficos influyeron en la decisión judicial. Pese a la separación, mantiene una relación cercana con Roan, que actualmente tiene 26 años.
Después del divorcio, Stone también adoptó a Laird y Quinn, actualmente de 21 y 20 años, respectivamente. La relación con sus tres hijos forma parte de una etapa posterior marcada por la reconstrucción personal de la actriz, quien ha descrito su recuperación como un proceso prolongado tras una emergencia que puso en riesgo su vida.
Te puede interesar: Youtuber Jack Doherty fue detenido en Florida por presunta violencia doméstica
Te puede interesar: North West debuta en solitario con Kim Kardashian y Kanye West entre el público
En otra conversación con la BBC para el especial 100 Women, Stone recordó aquel periodo entre lágrimas. Cuando habló de lo que le diría a su versión más joven, eligió una frase breve: “Vas a lograrlo”. Más tarde explicó el profundo significado que tiene para ella: “No lo sabes, pero vas a lograrlo. Me lo tatuaría en el interior de los párpados”.
La gravedad del derrame cerebral de Sharon Stone quedó expuesta también en una entrevista con Vogue. La actriz explicó que una arteria vertebral se había roto y que la sangre se había acumulado en el espacio subaracnoideo. “Mi arteria vertebral estaba rota, mi piscina subaracnoidea estaba llena de sangre, y sufrí un derrame que paralizó el lado derecho de mi rostro. No podía levantar mi pie izquierdo. Además, tartamudeaba mucho”, afirmó.
Según su relato, los médicos inicialmente no identificaron correctamente la gravedad del cuadro y llegaron a pensar “que estaba fingiendo” sus síntomas. La insistencia de su mejor amiga permitió que se realizara una segunda angiografía, procedimiento con el que finalmente se detectó el alcance de la hemorragia.
A Stone le dieron entonces apenas un 1% de probabilidades de sobrevivir. El episodio dejó consecuencias que marcaron su vida durante años, pero también modificó su manera de entender la supervivencia y la recuperación. La actriz ha utilizado posteriormente su experiencia para hablar públicamente sobre las dificultades que enfrentó y sobre la importancia de escuchar las señales de una emergencia neurológica.
Ahora, al revelar aquellas visiones ocurridas durante su recuperación, Stone incorpora un nuevo capítulo a la historia de uno de los momentos más difíciles de su trayectoria. Su relato combina la gravedad de una hemorragia cerebral con una experiencia subjetiva que, durante más de dos décadas, había decidido mantener en silencio.