El Chavo del 8
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Ciudad de Panamá, Panamá/La presentadora panameña Marelissa Him habló por primera vez en televisión sobre el proceso que atraviesa tras ser diagnosticada con cáncer de mama triple negativo, una experiencia que, según contó en el programa Jelou, comenzó en enero de este año y la llevó a someterse a seis meses de quimioterapia, inmunoterapia y una doble mastectomía con reconstrucción.
Durante la entrevista, Him explicó que decidió contar públicamente su historia para crear conciencia, especialmente porque el cáncer de mama también puede presentarse en mujeres jóvenes.
“Muchas veces la gente más joven no pensamos quizás que nos puede pasar a nosotros”, comentó, al recordar que durante su tratamiento coincidió con pacientes de 22, 25 y 28 años.
Uno de los aspectos que más sorprendió a Marelissa tras recibir el diagnóstico fue que, durante años, había llevado un estilo de vida saludable.
“Yo me sentí como traicionada por la vida fitness”, expresó, al recordar que siempre había sido disciplinada con la alimentación y el ejercicio y que acostumbraba realizarse exámenes médicos.
Sin embargo, reveló que también descubrió que tenía una mutación genética que desconocía, un factor que considera importante a la hora de hablar de prevención y de la necesidad de conocer los antecedentes y riesgos individuales.
La presentadora contó que comenzó a realizarse un autoexamen y que, durante una serie de pruebas médicas previas a su participación en los Beast Games de MrBeast, surgió la necesidad de profundizar en sus estudios.
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Según explicó, el tumor medía aproximadamente un centímetro y ella no podía detectarlo fácilmente al tocarse.
“Por eso es que es tan importante buscar bien”, señaló.
Marelissa explicó que fue sometida al protocolo KEYNOTE-522, utilizado en determinados casos de cáncer de mama triple negativo.
El tratamiento comenzó el 13 de marzo y se extendió durante seis meses. Los primeros tres meses recibió quimioterapia semanal, mientras que durante los siguientes tres meses las sesiones se realizaron cada 21 días.
Describió el proceso como extremadamente intenso y reconoció que atravesó días muy difíciles tanto física como emocionalmente.
Además de la quimioterapia, recibió inmunoterapia, pero desarrolló efectos secundarios que obligaron a suspender ese medicamento. Entre las complicaciones que mencionó estuvieron una hepatitis inmunomediada y tiroiditis.
“Hay veces que no hay salida, tú sientes que tu mundo se te está acabando”, relató al recordar algunos de los momentos más duros.
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A pesar de la dureza del tratamiento, Marelissa compartió uno de los resultados que considera más importantes de todo el proceso.
Explicó que, después de la cirugía, el tejido analizado mostró que el tumor había desaparecido y que tampoco se encontró la presencia tumoral que había sido detectada previamente en los ganglios, según la explicación ofrecida durante la entrevista.
“Cuando me sacaron el tejido, el tumor estaba pulverizado, desaparecido”, contó.
Sin embargo, aclaró que su proceso médico todavía no ha terminado. Tras la quimioterapia y la cirugía, aún debe continuar con otras etapas del tratamiento, entre ellas la radioterapia.
También explicó que decidió someterse a una doble mastectomía con reconstrucción como medida preventiva, debido a las características del cáncer que enfrentó y el riesgo de recurrencia que le explicaron sus médicos.
Durante la conversación, Him también quiso destacar el papel de las personas que acompañan a los pacientes durante una enfermedad.
Su madre estuvo junto a ella durante buena parte del proceso, mientras que su pareja, Aldo Mangravita, también se convirtió en uno de sus principales apoyos.
Marelissa contó que incluso su madre llegó a experimentar algunos de los efectos físicos que ella atravesaba, algo que describió como una muestra de lo difícil que puede resultar para los familiares y cuidadores acompañar a un paciente con cáncer.
También habló de la importancia de la salud mental y el apoyo psicológico durante el tratamiento.
Entre las personas que recordó con especial cariño estuvo José Peláez, quien, al no saber cómo enfrentar la situación, decidió enviarle un meme todos los días para hacerla reír. Cuando terminó su última sesión de quimioterapia, Peláez llegó a su casa para celebrarlo con ella.
“Yo dije: Dios mío, qué bendición tener gente así cerca mío”, recordó.
Marelissa también aprovechó su primera entrevista televisiva para dirigirse a quienes actualmente atraviesan un tratamiento contra el cáncer.
Aseguró que durante el proceso recibió mensajes de personas que compartían sus propias historias, aunque algunas de ellas terminaron afectándola emocionalmente porque le hablaban de posibles recaídas o de experiencias negativas.
Por eso, pidió también compartir historias de esperanza con quienes están atravesando la enfermedad.
“Me hubiese encantado escuchar: van a haber días malos, van a haber días medio malos y van a haber días con una ventanita de energía”, expresó.
Para ella, esa pequeña ventana de energía debía aprovecharse para mantenerse activa dentro de las posibilidades de cada día. Contó que incluso caminaba en círculos dentro de su casa cuando se sentía con fuerzas.
“Hay que atravesar la ola donde tú atraviesas la ola con esa mentalidad de que la voy a atravesar, porque del otro lado hay una isla. Lo vas a lograr”, afirmó.
Ahora que culminó una de las etapas más intensas de su tratamiento, Marelissa tiene entre sus próximos objetivos visitar el Instituto Oncológico Nacional y realizar una donación.
También quiere conversar con mujeres que están atravesando procesos similares y compartir con ellas parte de lo que ha aprendido durante estos meses.
Reconoció que todavía debe esperar a que sus plaquetas y glóbulos blancos recuperen sus niveles normales, por lo que continúa tomando precauciones debido a su vulnerabilidad a infecciones.
Para Him, contar su historia no se limita a octubre, tradicionalmente dedicado a crear conciencia sobre el cáncer de mama.
“Yo cuento mi historia para que la gente sepa, para crear conciencia”, afirmó, al insistir en que la prevención, los controles médicos y la atención a cualquier señal de alerta deben formar parte de la vida durante todo el año.