El papa Francisco preside la audiencia general de los miércoles en el aula Pablo VI en el Vaticano El papa Francisco preside la audiencia general de los miércoles en el aula Pablo VI en el Vaticano

El papa elogia la JMJ contra la tendencia actual de los nacionalismos conflictivos

El papa Francisco recordó hoy su viaje a Panamá y como la reunión de jóvenes de diferentes países fue "un signo que va en contra de la tendencia actual de los nacionalismos conflictivos de hoy que levantan muros y se cierra a la internacionalidad", durante su mensaje en la audiencia general.

El papa saltó los protocolos y saludó a los presentes en el Aeropuerto Internacional de Tocumen. El papa saltó los protocolos y saludó a los presentes en el Aeropuerto Internacional de Tocumen.

Francisco dice que descubrió en Panamá a 'una nación noble'

El papa Francisco, quien ayer culminó su viaje a Panamá, les dijo a los periodistas que lo acompañaban en su viaje de regreso a Roma, que descubrió un país noble, a pesar de que estaba asustado al principio, porque no lo conocía.

MAPA INTERACTIVO

Una vez el papa Francisco pise tierra panameña se pondrá en marcha la ruta por donde circulará para dirigirse hacia las actividades de su visita oficial y la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Esta ruta es únicamente el 23 de enero.



La JMJ es un legado del papa san Juan Pablo II, que empezó con una invitación para que los jóvenes se reunieran en Roma en 1984, durante la celebración del Domingo de Ramos.

El 20 de diciembre de 1985, coincidiendo con el Año Internacional de la Juventud de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el recordado pontífice instituyó este encuentro internacional que se realiza cada dos o tres años, pero que anualmente se celebra a nivel diocesano el Domingo de Ramos, teniendo como fin principal “colocar a Jesucristo en el centro de la fe y de la vida de cada joven”.

En una carta del papa san Juan Pablo II, escrita el 8 de mayo de 1996, el pontífice resaltó que “los

jóvenes son invitados periódicamente a hacerse peregrinos por los caminos del mundo. En ellos la Iglesia se ve a sí misma y su misión entre los hijos de los hombres; con ellos acoge los desafíos del futuro, consciente de que toda la humanidad necesita una renovada juventud del espíritu. Esta peregrinación del pueblo joven construye puentes de fraternidad y de esperanza entre los continentes, los pueblos y las culturas. Es un camino siempre en movimiento. Como la vida. Como la juventud”.

Las JMJ desempeñaron un papel crucial durante el pontificado de san Juan Pablo II y sus sucesores; Benedicto XVI y el papa Francisco han continuado este legado como símbolo de unidad y esperanza de los jóvenes.