Peregrinos disfrutan de actividades en el Parque de la Juventud Peregrinos disfrutan de actividades en el Parque de la Juventud

Peregrinos disfrutan de actividades en el Parque de la Juventud

Este miércoles 23 de enero, los peregrinos disfrutaron de las actividades que se ofrecen en el Parque de la Juventud.

El padre Oscar Martín y el rabino Gustavo Kraselnik hablan sobre la dimensión interreligiosa de la JMJ. El padre Oscar Martín y el rabino Gustavo Kraselnik hablan sobre la dimensión interreligiosa de la JMJ.

Colaboración interreligiosa, un ejemplo que esperan salga de fronteras panameñas

El mensaje de un rabino a su congregación explicando la decisión de hospedar a 50 peregrinos que viajarían a Panamá para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), se volvió viral y sorprendió al mundo. Una muestra de la dimensión interreligiosa del país, ejemplo que esperan sea emulado por otras naciones, pasados los días del encuentro católico.

MAPA INTERACTIVO

Una vez el papa Francisco pise tierra panameña se pondrá en marcha la ruta por donde circulará para dirigirse hacia las actividades de su visita oficial y la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Esta ruta es únicamente el 23 de enero.



La JMJ es un legado del papa san Juan Pablo II, que empezó con una invitación para que los jóvenes se reunieran en Roma en 1984, durante la celebración del Domingo de Ramos.

El 20 de diciembre de 1985, coincidiendo con el Año Internacional de la Juventud de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el recordado pontífice instituyó este encuentro internacional que se realiza cada dos o tres años, pero que anualmente se celebra a nivel diocesano el Domingo de Ramos, teniendo como fin principal “colocar a Jesucristo en el centro de la fe y de la vida de cada joven”.

En una carta del papa san Juan Pablo II, escrita el 8 de mayo de 1996, el pontífice resaltó que “los

jóvenes son invitados periódicamente a hacerse peregrinos por los caminos del mundo. En ellos la Iglesia se ve a sí misma y su misión entre los hijos de los hombres; con ellos acoge los desafíos del futuro, consciente de que toda la humanidad necesita una renovada juventud del espíritu. Esta peregrinación del pueblo joven construye puentes de fraternidad y de esperanza entre los continentes, los pueblos y las culturas. Es un camino siempre en movimiento. Como la vida. Como la juventud”.

Las JMJ desempeñaron un papel crucial durante el pontificado de san Juan Pablo II y sus sucesores; Benedicto XVI y el papa Francisco han continuado este legado como símbolo de unidad y esperanza de los jóvenes.