Tillerson busca rebajar la tensión con Turquía en su viaje a Oriente Medio

El secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson / EFE
Efe
11 de febrero 2018 - 15:04

El secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, inició hoy un viaje a Oriente Medio con varios frentes diplomáticos abiertos, entre ellos la necesidad de rebajar tensiones con Turquía, un aliado clave en la región.

La capital turca, Ankara, será la segunda parada y la más difícil de su gira, que le llevará también a Jordania, Líbano, Egipto y Kuwait, país donde participará en una conferencia internacional sobre la lucha contra el Estado Islámico (EI) y en otra acerca de la reconstrucción de Iraq.

Israel no está incluido esta vez en el viaje estadounidense, aunque el vicepresidente, Mike Pence, visitó el país recientemente.

El viernes, un alto funcionario del Departamento de Estado restó importancia a la ausencia del gran aliado estadounidense y recomendó "no llegar a ninguna conclusión sobre el hecho de que no haya parada israelí en esta gira".

Sin embargo, los acontecimientos de este fin de semana han situado a Israel en el centro del debate regional, por lo que estará forzosamente muy presente en las reuniones de Tillerson.

Ayer se desató la peor crisis en años en la frontera entre Israel y Siria con la entrada de un dron en el espacio aéreo israelí, a lo que siguió un cruce de fuego en el que cayó un F-16 israelí y ocho infraestructuras cercanas a Damasco fueron bombardeadas, provocando la muerte de seis militares sirios y combatientes extranjeros, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

El Gobierno iraní rechaza las acusaciones de Israel de que el avión no tripulado era suyo y defiende la respuesta siria al fuego israelí, mientras Estados Unidos condena las "actividades malignas" de Irán y apoya a "el derecho de Israel a defenderse".

En esos términos se expresó ayer la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, en un comunicado sobre la "profunda preocupación" de EE.UU. al respecto.

Esta crisis complica aún más un viaje a Oriente Medio que no iba a ser de ninguna manera plácido para Tillerson, pues llega en un momento muy complejo en las relaciones con Turquía, socio imprescindible en la OTAN y la región.

El martes, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, volvió a criticar a Washington por su apoyo a milicias kurdosirias que Ankara considera terroristas y dijo que EE.UU. está en Siria para dañar los intereses de Turquía, Irán y "quizás" Rusia.

Las milicias laicas Unidades de Protección del Pueblo (YPG) han sido el principal aliado de Estados Unidos en la lucha contra los yihadistas en Siria, pero Ankara las define como terroristas por sus estrechos vínculos con el Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda de Turquía.

"La retórica está encendida, los turcos están enfadados y este es un momento muy difícil para llegar a acuerdos, pero creemos que sigue habiendo algunos intereses compartidos fundamentales entre nuestros países, en términos de estabilidad en Siria, derrotar al EI, luchar contra el PKK", indicó un alto funcionario de EE.UU.

El 24 de enero, el presidente Donald Trump urgió a Erdogan en una conversación telefónica a que limite las operaciones militares en Afrín, en el extremo noroccidental de Siria, contra las milicias kurdas.

Además, le expresó su "preocupación sobre la retórica destructiva y falsa procedente de Turquía, y sobre la detención de ciudadanos de EE.UU. y empleados locales bajo el prolongado estado de emergencia".

En este contexto, el Departamento de Estado no ha determinado aún con quién se reunirá Tillerson en Ankara y se ha limitado a decir que conversará con "altos funcionarios del Gobierno".

Antes de Turquía, el secretario de Estado hará la primera parada del viaje en Jordania, donde mantendrá encuentros con el rey Abdalá II y el ministro de Asuntos Exteriores, Ayman Safadi.

Con ellos abordará la conclusión de un nuevo memorando de asistencia bilateral y conversará sobre asuntos clave de la región como la ayuda a los refugiados sirios.

Tras Jordania y Turquía, llegará al Líbano, donde se reunirá con el presidente, Michel Aoun; el primer ministro, Saad Hariri, y el presidente del Parlamento, Nabih Berri, en la primera visita al país de un secretario de Estado en cuatro años.

Allí pondrá sobre la mesa "el destructivo papel de Hezbolá tiene en el Líbano y en la región" y subrayará que "es inaceptable que una milicia como esta continúe operando fuera de la autoridad del Estado libanés", indicó un portavoz estadounidense.

Las ultimas paradas de su viaje serán en El Cairo y Kuwait, país este último donde se celebrarán dos conferencias: sobre el EI y acerca de la reconstrucción de Iraq.

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