El padre del pequeño sirio ahogado cuenta como "se le escaparon de las manos"

Abdullah Kurdi, padre del niño de tres años, Aylan Kurdi, encontrado muerto en la orilla de una playa. / AFP
Afp
03 2015 - 18:58

La guerra, el exilio y, al final del camino, la muerte. El padre del niño de 3 años cuya muerte ha conmocionado en el mundo describió el final trágico de su periplo para escapar a la guerra civil en Siria, a unos centenares de metros de la costa turca.

El cuerpo del pequeño Aylan Kurdi (o Shenu según su familia siria) fue descubierto la mañana del miércoles en una playa del elegante balneario de Bodrum (suroeste de Turquía). Con el rostro contra la arena, como si durmiera apacible.

No lejos de él, su hermano Ghaled, de 5 años, y su madre Rihanna, de 27 años, muertos ahogados con otros nueve refugiados sirios que intentaban llegar a la isla griega de Kos, puerta de entrada a la Unión Europea (UE), como miles más antes que ellos. Sus dos pequeñas embarcaciones se hundieron durante la noche.

"Llevábamos chalecos salvavidas pero el barco se volcó súbitamente porque hubo gente que se puso de pie. Yo daba la mano a mi mujer, pero mis hijos se me escaparon de las manos", contó el jueves el padre, Abdalá Shenu, a la agencia de prensa Dogan.

"Estaba a oscuras y todos gritaban, por eso mi mujer y mis hijos no pudieron oír mi voz. Intenté nadar hasta la costa gracias a las luces pero no pude encontrar a mi mujer y mis hijos una vez en tierra", explicó Shenu, "fui al hospital y allí me dieron la mala noticia".

Reproducidas por las redes sociales y luego por buena parte de la prensa occidental, las fotos del cuerpo sin vida de Aylan han dado la vuelta al mundo y personalizado el drama de cientos de miles de sirios que intentan por todos los medios salir de su país en guerra desde hace más de cuatro años.

Como contaba a la AFP un periodista sirio, Mustefa Ebdi, la familia Shenu llevaba tres años errando en busca de un remando de paz. "Salieron de Damasco en 2012 hacia Alepo (norte) y cuando empezaron los combates partieron a Kobane".

Pero la ciudad turca fue atacada por los yihadistas de Estado Islámico (EI) en otoño de 2014. Abdalá, su esposa y sus dos hijos huyeron a Turquía.

Abandonar Siria

Una vez la ciudad controlada de nuevo por las milicias kurdas en enero, volvieron a pasar la frontera. Pero una nueva ofensiva yihadista contra Kobane en junio los convenció definitivamente de abandonar Siria.

La familia sopesó la posibilidad de viajar legalmente a Canadá con ayuda de una hermana de Abdalá instalada en Vancouver (oeste), contó la tía del pequeño Aylan, Teema Kurdi, al diario canadiense Ottawa Citizen.

Los servicios de inmigración de Canadá recalcaron por su parte que no tenían "ningún rastro" de solicitud a nombre de Abdalá y su familia. Indicaron en cambio que habían devuelto una solicitud a nombre de su hermano Mohammed Kurdi "porque estaba incompleta y no respetaba las exigencias reglamentarias en materia de prueba de reconocimiento del estatuto de refugiado".

"Yo no había rellenado todavía los papeles de Abdalá", precisó Teema Kurdi a la televisión canadiense.

En lugar de viajar a Canadá, los Kurdi se arriesgaron a dirigirse clandestinamente a Europa, como miles de sirios. "Pidieron dinero prestado a un familiar y se marcharon en busca de una vida mejor", según Ebdi.

En dirección a Bodrum, a unas millas náuticas de Grecia.

Tal como confió el padre el jueves, sus primeros intentos fracasaron. "La primera vez, los guardacostas nos detuvieron. Fuimos liberados más tarde". La segunda vez, "los traficantes nos dieron plantón y no vinieron a buscarnos con el barco", explicó Abdalá.

Después del naufragio que diezmó la familia Kurdi, la policía turca detuvo el jueves a cuatro presuntos traficantes, todos de nacionalidad siria.

Desesperado, Abdalá decidió forzar la mano al destino de su familia intentado llegar a Kos por sus propios medios, con un puñado de candidatos más. "Pudimos recuperar un barco e intentamos cruzar solos".

El padre de familia contó que ahora quiere regresar a Siria para enterrar allí a su familia.

Según las autoridades locales turcas, Abdalá debe abandonar Bodrum la noche del jueves y dirigirse a Estambul con los cuerpos de Aylan, Ghaled y Rihanna. El viernes, viajar a Suruç, en la frontera turco-siria, y de allí a Kobane. Fin del viaje.

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