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Finlandia/La pantalla del ascensor marca "433", la profundidad bajo tierra.
Las puertas se abren y dejan ver la entrada de lo que debería convertirse en el primer lugar del mundo de almacenamiento definitivo para combustible nuclear usado.
Excavado en un macizo rocoso estable de 1.900 millones de años en Eurajoki, en el suroeste de Finlandia, el almacén geológico de residuos nucleares usados, bautizado Onkalo ('caverna', en finlandés), está prácticamente listo para entrar en funcionamiento.
El almacenamiento de los subproductos peligrosos de la energía nuclear, actualmente guardados de forma temporal, es un rompecabezas mundial desde la construcción de las primeras centrales, en la década de 1950.
Otros depósitos definitivos están en construcción en Suecia y Francia, pero se espera que Finlandia sea el primer país en abrir su almacén subterráneo.
La Autoridad Finlandesa de Seguridad Radiológica y Nuclear (STUK) debe dar luz verde en su evaluación final en junio, paso previo a la concesión de la licencia de explotación.
"Esperamos poder iniciar la explotación a finales de este año, o muy probablemente a comienzos del año que viene", dijo Philippe Bordarier, director general del operador nuclear Teollisuuden Voima Oyj (TVO).
Su voz resuena en el túnel húmedo donde el combustible nuclear usado será enterrado en agujeros perforados en la roca, donde permanecerá radiactivo y peligroso durante miles de años.
Los residuos que en la actualidad se enfrían en piscinas de agua en un almacenamiento provisional, en la central de Olkiluoto, situada cerca del mar Báltico, serán los primeros en ser depositados.
Con una capacidad de 6.500 toneladas de uranio, Onkalo debe garantizar el almacenamiento permanente del combustible usado procedente de los cinco reactores nucleares finlandeses, de los cuales tres se encuentran en Olkiluoto.
La empresa de gestión de residuos nucleares Posiva comenzó la construcción del sitio en 2004. Su costo se estima en más de mil millones de dólares.
El combustible usado se almacenará en la inmensa red de túneles de Onkalo durante 100 años, un plazo ajustable si se construyen nuevos reactores.
A continuación, el lugar será sellado para garantizar un almacenamiento seguro durante al menos 100.000 años.
"Tiene que ser seguro para siempre», comentó Lauri Parviainen, químico de Posiva, antes de añadir que los materiales seguirán siendo altamente radiactivos "durante unas cuantas decenas de miles de años".
Al cabo de 100.000 años, su radiactividad será "aproximadamente equivalente a la del mineral de uranio a partir del cual se fabrica el combustible".
En la superficie, el combustible nuclear usado se encapsulará en contenedores de cobre altamente resistentes a la corrosión.
Los contenedores se bajarán luego a agujeros perforados en los túneles.
Esos agujeros se rellenarán con arcilla bentonita, explicó Parviainen.
Una vez que cada túnel de almacenamiento de 300 metros de longitud esté lleno, se volverá a rellenar y se sellará con un tapón de hormigón armado.
Jarkko Kyllonen, experto en seguridad a largo plazo de la autoridad finlandesa de seguridad nuclear (STUK), ha evaluado los escenarios de riesgo del proyecto Onkalo en un horizonte de hasta un millón de años.
Habida cuenta del "potencial de peligro de los residuos, los primeros 10.000 años son muy importantes para mantener intactas las cápsulas", dice a la AFP.
Los principales riesgos a largo plazo son la corrosión de los contenedores de cobre o los terremotos durante futuras eras glaciares, que podrían dañar las cápsulas y provocar filtraciones de combustible radiactivo, dice.
Pero los resultados de las diferentes evaluaciones de riesgo han sido "positivos".
La Asociación Finlandesa para la Conservación de la Naturaleza sigue siendo, sin embargo, crítica con el proyecto, y subraya que los residuos nucleares suponen un riesgo grave y a largo plazo para el medioambiente.
"Nadie puede garantizar la seguridad de Onkalo durante miles de años", afirmó en un correo electrónico a la AFP el director, Tapani Veistola.