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Washington, Estados Unidos/Jalid Sheij Mohamed, el presunto cerebro detrás de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, será juzgado a partir del 5 de junio de 2028, anunció este jueves un portavoz del tribunal militar estadounidense en la base de Guantánamo, en Cuba.
Mohamed está detenido en Guantánamo desde 2006. Antes de su captura en marzo de 2003 en Pakistán, era considerado como uno de los principales lugartenientes del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden.
Previo a su traslado a la base de Guantánamo, estuvo recluido en instalaciones secretas de la CIA en Polonia durante tres años, donde fue interrogado y se le sometió a torturas, como la de la simulación de ahogamiento ("submarino").
Su juicio, así como el de Walid bin Attash y Mustafá al Hawsawi, otros dos acusados por los atentados de 2001 y también recluidos en Guantánamo, ha sido aplazado en repetidas ocasiones y el año pasado se retiró un acuerdo de culpabilidad que habría descartado una condena a la pena de muerte.
Los tres hombres nunca fueron juzgados porque el procedimiento se empantanó en torno a la cuestión de definir si las torturas a las cuales fueron sometidos anulaban las pruebas esgrimidas contra ellos.
Ingeniero de formación, Mohamed ha afirmado haber ideado los atentados del 11 de septiembre "de la A a la Z" y participado en una serie de importantes complots contra Estados Unidos, país donde cursó estudios universitarios.
La operación más mortífera fue la del 11 de septiembre de 2001, que causó la muerte de casi 3.000 personas después de que aviones secuestrados se estrellaran contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington, mientras que otro aparato cayó en un campo de Pensilvania.
Mohamed también asegura haber colaborado en el atentado con bomba de 1993 contra el World Trade Center, que costó la vida a seis personas, y haber decapitado personalmente al periodista estadounidense Daniel Pearl en 2002. Además, reconoce haber intervenido en otras treinta operaciones, entre ellas atentados reivindicados por Al Qaida en Bali e Indonesia.
Estados Unidos utiliza Guantánamo, una base naval aislada, para retener a militantes capturados durante la "guerra contra el terrorismo" iniciada tras los atentados de 2001, con el fin de evitar que los acusados reclamen derechos amparados por la legislación estadounidense.
Las condiciones de detención en esa cárcel han sido denunciadas en reiteradas ocasiones como violatorias de los derechos humanos.
En su momento de mayor ocupación, la instalación albergó a unos 800 prisioneros, que luego fueron trasladados en su gran mayoría hacia otros países.