Donald Trump recorre las obras del futuro salón de baile de la Casa Blanca
Trump mostró imágenes de las futuras fachadas del edificio —una de inspiración griega, la otra de inspiración romana,
Washington, Estados Unidos/Donald Trump recorrió el martes el sitio de construcción del futuro salón de baile de la Casa Blanca, un proyecto de 400 millones de dólares que sus opositores consideran insensible ante el aumento del costo de vida por la guerra con Irán.
En medio de un estruendo de martillazos y sierras eléctricas, el magnate inmobiliario enumeró orgulloso las características de la obra, que según dijo contará incluso con un tejado a prueba de drones.
"Este es un regalo para Estados Unidos", aseguró Trump a los periodistas. "Todo este dinero es mío y de donantes. Es libre de impuestos".
Admitió, sin embargo, que la seguridad de la nueva infraestructura será financiada con fondos públicos.
Los republicanos presentaron un proyecto de ley que destina 1,000 millones de dólares a la seguridad vinculada al salón de baile de Trump.
Pero los demócratas se oponen con firmeza a esa asignación y utilizan el tema para atacar a los republicanos antes de las elecciones de mitad de mandato en noviembre, claves para el control del Congreso.
Trump aprovechó la visita para defender su proyecto —cuyo costo se duplicó del estimado inicial de 200 millones de dólares— como necesario para la seguridad nacional.
Dijo que, además de acoger banquetes para líderes extranjeros, el nuevo salón contará con seis pisos de instalaciones subterráneas, incluido un hospital militar y salas de reuniones.
"El salón de baile se convertirá en un escudo para proteger lo que suceda bajo suelo", afirmó.
Puedes leer: Piden ‘justicia’ en velatorio de la madre de un preso político fallecido bajo custodia del Estado en Venezuela
Agregó que los drones "rebotarían" sobre el techo del salón, que según él será una buena ubicación para francotiradores.
"Pero también está pensado como una plataforma para drones", añadió Trump. "En el tejado vamos a tener el mayor imperio de drones que nadie haya visto jamás y va a proteger Washington".
Trump mostró imágenes de las futuras fachadas del edificio —una de inspiración griega, la otra de inspiración romana, según dijo— y dio una multitud de detalles sobre el grosor de los cristales, el titanio y el hormigón utilizados. Estimó que las obras estarán terminadas en "seis o siete meses".
Además de los cuestionamientos políticos, el salón de baile de la Casa Blanca enfrenta desafíos legales, después de que un juez federal dictaminara en abril que su construcción necesita la aprobación del Congreso.
El proyecto ya implicó la demolición de la histórica Ala Este de la Casa Blanca, que albergaba las oficinas de la Primera Dama, prácticamente sin previo aviso.