Carta de Despedida
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Menos del 30% de los pozos petroleros en Venezuela están activos, informó la Cámara Petrolera Venezolana (CVP) durante un foro el lunes al que asistieron representantes del gobierno de Estados Unidos, que busca recuperar la producción petrolera tras la caída del mandatario Nicolás Maduro.
Con una producción que ronda 1 millón de barriles diarios, muy alejada de los 3 millones que llegó a explotar hace dos décadas, Venezuela tiene menos del 30% de sus 30.722 pozos activos, según datos proporcionados por la CVP.
Años de corrupción, desinversión y mala gestión, agravados por las sanciones de Estados Unidos, llevaron a un desplome histórico de la producción en el país con las mayores reservas de crudo del mundo.
"Hay una gran cantidad de pozos que esperan por mantenimiento", dijo Enrique Novoa, presidente de la CPV en el foro Venezuela Energética 2026 en Caracas.
Venezuela tiene actualmente 8.491 pozos de crudo activos.
"El empresariado está muy comprometido en llevarlos a su máximo nivel", afirmó, y dijo que se avanzan procesos de empresas mixtas con multinacionales como Chevron y Repsol "porque el equipamiento de pozo es fundamental para poder levantar la producción".
Según el vicepresidente ejecutivo de la petrolera estatal venezolana Pdvsa, Jovanny Martínez, más de 3.464 pozos se han reactivado.
La estimación del gremio para este año con los primeros acuerdos que se alcancen y tras las licencias, es llegar a una producción de 1,3 millones de bd. Sin embargo, aún hay dificultades que afrontar como el suministro de electricidad y amplias inversiones.
Novoa reiteró este lunes su solicitud de levantar todas las sanciones al país, tras la intervención del encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, presente en el foro.
"Los venezolanos debemos apostar por que el marco sancionatorio desaparezca por completo. Creemos que es, primero, lo que se merece el pueblo venezolano como sociedad", señaló Novoa.
Por su parte, Barrett, acotó que la empresa privada, y especialmente las compañías estadounidenses, serán "el motor de la transformación de Venezuela en un centro energético mundial".
El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, flexibilizó sanciones sobre la industria petrolera venezolana y otorgó licencias para operar en el país tras la captura de Maduro por fuerzas militares estadounidenses a principios de enero. El depuesto mandatario venezolano está preso en Nueva York acusado de narcotráfico.
Sin embargo, el gremio petrolero estima que es insuficiente para impulsar la producción.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, que gobierna bajo fuerte presión de Washington, ha impulsado reformas en la ley de hidrocarburos y de minería que abren las puertas a inversionistas privados tanto nacionales como extranjeros.