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San Carlos/Panamá Oeste///Desde las 8 de la mañana de ayer sábado, más de 15 niños con autismo participaron de un campamento de playa en el distrito de San Carlos, provincia de Panamá Oeste, donde disfrutaron de las olas y aprendieron a surfear, como parte de una sesión de hidroterapia.
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Hay niños, que tienen más de 5 años participando en este tipo de actividades. Padres de familia consultados aseguraron que sus hijos son felices y han mejorado en cuanto a fuerza, comportamiento y movimientos sensoriales.
Maryorie Gutierrez, madre de 2 niños con autismo, con nivel 1 y 2, contó que sus hijos llevan 7 años participando de la actividad desarrollada por la fundación Austim Wave y desde entonces han mostrado avances significativos como una descarga sensorial bastante buena, lo que les aporta para mantenerse funcionales en las aulas de clases.
Además, les da confianza para seguir adaptándose a nuevas actividades sociales. Donde hay una asistencia mayor.
Evelyn Moreno, madre de Luis Felipe, de 11 años de edad, manifestó que la experiencia que viven por segunda ocasión ha sido maravillosa , pues ha notado mayor fluidez en las capacidades motoras, cognitivas y en el desarrollo muscular de su hijo.
"Esto me emociona, ver a mi hijo encima de una tabla cuando antes no tenía la fuerza motora y muscular para hacerlo, no tiene precio", dijo Moreno.
Desde el 2017 se organizan estos campamentos en donde participan niños de todo el país con distintos grados de autismo.
Cristina Sánchez, directora ejecutiva fundación Austim Wave, dijo que lleva 8 años en su labor, realizando campamentos mensuales en los que participan de entre 10 a 30 niños, con el fin de beneficiar a las familias con hijos que tienen esta condición especial.
Sánchez aseguró que la hidroterapia ayuda a calmar la hiperactividad de las personas con trastorno de espectro autista.
Esta actividad se realiza una vez al mes, según las condiciones climáticas.
El autismo y el surf en Panamá han hecho una alianza para darle calidad de vida a niños y jóvenes. A través de este deporte, la fundación ayuda al desarrollo de aquellos que están en el espectro autista, para que tengan una vida más completa.
Son más de 20 voluntarios y guardavidas del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) que se encargan de la vigilancia en el área de playa.
Con información de Yiniva Caballero