El año de Cristiano Ronaldo
Parece imposible que año tras año Cristiano Ronaldo sea capaz de superarse. Sin embargo, de momento el portugués no ha tocado techo. Sigue sorprendiendo con registros goleadores, títulos y galardones individuales. El portugués es una máquina de cosechar éxitos. Y este año va camino de firmar un 2014 inolvidable para él. Desde que el 13 de enero ganase el Balón de Oro (correspondiente a 2013), CR7 ha coleccionado triunfos y reconocimientos de una manera espectacular. En lo que va de año, se coronó mejor jugador del mundo por delante de Messi y Ribèry, ha sido Bota de Oro, máximo goleador histórico en una edición de la Champions con 17 goles, Pichichi y campeón de Copa del Rey, Champions y Supercopa de Europa. Lleva siete éxitos colectivos e individuales en ocho meses y todavía puede ganar la Supercopa de España, el Mundialito de clubes y está nominado para ser el mejor jugador de Europa (premio que se concede en Mónaco a finales de mes y en el que es el máximo favorito). Cristiano está ante un año para enmarcar. El año Cristiano. Cristiano está pletórico. No se cansa de ganar. Tras su doblete en Cardiff estaba eufórico. No solo añadía un título más a su impresionante palmarés, también pasaba una prueba de fuego con la rodilla que tanta guerra le había dado en los últimos meses. Pero todo salió a pedir de boca. Respiró Cristiano, Ancelotti y el club, que estaba muy preocupado con la evolución de esas molestias del crack luso. No hay dolor. Cristiano no podía evitar mostrar su felicidad por las buenas sensaciones que había tenido. «Sin dolor las cosas salen mucho más fácil. Ha sido una noche perfecta», en clara alusión a lo bien que se había sentido. El portugués se ha quitado un peso de encima. El final de temporada y el Mundial fueron momentos duros para él estando mermado físicamente. Pero parece que las vacaciones le han sentado de maravilla y CR7 ha podido empezar a lo grande. El crack está ante una temporada en la que tiene al alcance grandes logros. Uno de ellos es ni más ni menos que entrar en el podio de los goleadores históricos del Real Madrid, que ahora ocupan Santillana, Di Stéfano y Raúl. CR7 lleva 255 goles y, teniendo en cuenta las cifras goleadores en las que se mueve, ya tiene a tiro al primero de ellos, que marcó 288 tantos. Además, el idilio de Cristiano con las finales es impresionante. Ha marcado en todas las que ha disputado con la camiseta del Real Madrid. A sus dos goles de Cardiff en la Supercopa de Europa, el único título de clubes que le faltaba, hay que sumar el conseguido el pasado 24 de mayo en Lisboa, el 4-1 definitivo en la final de la Champions. Y dos más en las dos finales de Copa del Rey que ha jugado, ante el Barça en Mestalla en 2011 y contra el Atlético en el Bernabéu en 2013. Incluso en las dos Supercopas de España, contra el Barcelona las dos, marcó Cristiano. Una bestia que se crece los días grandes. Con la confianza y la seguridad que le dio el gran partido realizado, Cristiano tiró de galones para frenar la euforia y centrar los objetivos al más puero estilo Simeone. «Hay que pensar en el presente, no en el futuro. Primero un objetivo y luego otro. Hemos ganado la Supercopa de Europa y está fenomenal, pero hay que seguir trabajando.Hemos empezado la temporada con el pie derecho y estamos contentos», apuntó. Apoyo al capitán También ayudó a zanjar toda la polémica de la portería y mostró todo su apoyo a Casillas, que vuelve a los mandos bajo palos tras la marcha de Diego López. «Iker nunca ha dejado de ser uno de los mejores porteros del mundo, nunca ha dejado de ser un portero top», sentenció el héroe de la noche en Cardiff. ¿Lo mejor de todo? Que el 2014 todavía no ha acabado.