¿Existieron los Reyes Magos? La historia detrás de esta tradición

Historia Reyes Magos

Hoy 6 de enero se celebra en gran parte del mundo católico el día de los Reyes Magos.

Los nombres actuales de los tres reyes magos: Melchor, Gaspar y Baltasar aparecen por primera vez en el conocido mosaico de San Apolinar el Nuevo en la ciudad de Rávena.
Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar aparecen por primera vez en el mosaico de San Apolinar el Nuevo en la ciudad de Rávena. / Wikipedia

¿Existieron los Reyes Magos? es una pregunta que todavía nos hacemos cuando los cristianos celebramos esta tradición cada 6 de enero.

Pero en verdad el asunto está lleno de contradicciones culturales e históricas. Tal y como escribió Juan Arias en un reciente artículo del diario El País, “para los expertos en estudios bíblicos se trataría más bien de una creación tardía de las comunidades cristianas inspirada en el único texto de los Evangelios, el de Mateo, que menciona el hecho. Los otros tres, entre ellos el de Marcos, el más antiguo, y el de Juan, el más reciente, considerados inspirados por la Iglesia, no tocan el tema”.

La adoración de los Reyes Magos de El Greco.
La adoración de los Reyes Magos de El Greco. / Wikipedia

La adoración de los Reyes Magos

De acuerdo con la Wikipedia, se les llamaba Reyes Magos, según la tradición cristiana, a los sacerdotes eruditos en el Antiguo Oriente que, según el Nuevo Testamento, exactamente el evangelio de Mateo, acudieron tras el nacimiento de Jesús a rendirle homenaje entregándole regalos de gran riqueza como oro, incienso y mirra.

El texto habla de unos “magos que vinieron de oriente” y que preguntaron al rey Herodes: “dónde está el Rey de los judíos, que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle”. Mateo relata cómo los magos siguieron a la estrella hasta que se posó sobre el lugar señalado “y entrando en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro e incienso y mirra”.

En las ofrendas, el oro representa la naturaleza real del niño, como presente conferido a los reyes, el incienso su naturaleza divina, empleado en el culto y la mirra un compuesto embalsamador para los muertos, representando el sufrimiento y muerte futura de Jesús.

La adoración de los reyes de Diego Velázquez. (Museo del Prado, 1619)
La adoración de los reyes de Diego Velázquez. (Museo del Prado, 1619) / Wikipedia

Tres reyes y tres regalos

Mateo no precisa que fueran reyes ni que eran tres y mucho menos sus nombres. No es hasta el siglo III d.C. cuando al parecer por el hecho de traer tres ofrendas, se implanta la creencia de que eran tres quienes las entregaron. Aunque también en algún momento las distintas tradiciones han señalado que eran cuatro, siete y hasta doce magos.

Sin embargo, en el siglo V, el papa León I, “el Magno” estableció oficialmente su número en tres para toda la cristiandad.

Los nombres actuales de los tres reyes magos: Melchor, Gaspar y Baltasar aparecen por primera vez en el conocido mosaico de San Apolinar el Nuevo en la ciudad de Rávena que data del siglo VI d. C., en el que se distingue a los tres magos ataviados al modo persa con sus nombres escritos encima y representando distintas edades.

También más adelante en el siglo VI d. C., es cuando Baltasar aparece con la tez negra y los tres reyes, además de representar las edades, pasan a simbolizar las tres razas de la Edad Media. Así Melchor encarna a los europeos, Gaspar a los asiáticos y Baltasar a los africanos.

A partir del siglo XIII las iniciales de los reyes (M, G, B) se esculpen en las puertas de las casas y de los establos para alejar a los demonios y brujas de personas y animales.

Según una leyenda, sus restos se encuentran en la catedral de Colonia en Alemania, donde se encuentra el llamado Relicario de los Tres Reyes Magos.

La adoración de los magos de Rubens.
La adoración de los magos de Rubens. / Wikipedia

La matanza de los inocentes

Como la mayoría de los católicos conocemos, parte de la historia señala que luego de que Herodes el Grande, pone a los Reyes Magos en el camino para encontrar a Jesús en la ciudad de Belén, les pide, “después que lo hallareis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore”.

Sin embargo, los magos son advertidos en sueños de las malas intenciones del rey por lo regresaron a su tierra por otro camino. Fue así como Herodes, entonces, ordenó dar muerte a todos los niños menores de dos años residentes en Belén, episodio conocido como la “matanza de los inocentes”. Un mensaje celestial, advirtió a José de la amenaza y este huyó a Egipto llevando a María y a Jesús.

Adoración de los Reyes Magos de Sandro Botticelli.
Adoración de los Reyes Magos de Sandro Botticelli. / Wikipedia

La Epifanía: una celebración cristiana

Con el tiempo, en países de tradición católica, se adoptó la costumbre de celebrar al mismo tiempo el día de la Epifanía, el 6 de enero y la festividad de los Reyes Magos, conjugándose así la manifestación de Jesús como niño al mundo, con la adoración de estos personajes que representaban el mundo de gentiles.

Poco a poco, se fue olvidando el significado verdadero de la palabra epifanía y la convirtió en un sinónimo de adoración de los Magos.

La fecha de 6 de enero coincide en algunos casos con la celebración de Navidad de algunas iglesias orientales, como la Iglesia armenia ya que estas aún siguen el calendario juliano en sus rituales litúrgicos.

En algunos países este día es tradicional hacer regalos a los niños haciendo alusión a las ofrendas que los Magos llevaron al Niño Jesús.

En España a partir del siglo XIX se inició la tradición de convertir la noche de Reyes, noche anterior a la Epifanía en una fiesta infantil con regalos para los niños, a imitación de lo que se hacía en otros países el día de Navidad, en homenaje a San Nicolás.

Fue en 1866 cuando se celebró en Alcoy la primera “cabalgata de Reyes Magos” que es un desfile para toda la familia, tradición que se extendió al resto del país y posteriormente a otros países, especialmente a países latinoamericanos.

En Panamá aunque se ha perdido la tradición de celebrar el día de Reyes con regalos para los niños, sí se mantiene la llegada, el 6 de enero, de los magos al pesebre donde el niño Jesús se encuentra rodeado de sus padres, el buey y la mula, entre los católicos que siguen practicando la costumbre del nacimiento.

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