La amenaza del coronavirus se cierne sobre la peregrinación a La Meca

La Meca lugar de peregración del mundo musulmán. / EFE
Afp
16 2020 - 06:07

A pocas semanas de la gran peregrinación a La Meca, Arabia Saudita se enfrenta a una difícil decisión: ¿limitar el número de peregrinos o anular el "hajj", una de las mayores aglomeraciones de gente en el mundo, debido a la enfermedad covid-19?

Pese a que el tiempo apremia, el reino aún no ha tomado una decisión respecto al hajj, la peregrinación previsto para fines de julio.

En 2019, la peregrinación que cualquier musulmán debería realizar al menos una vez en su vida si tiene los medios para ello, congregó a 2,5 millones de fieles.

Semejante aglomeración parece descartada este año: Riad pidió a fines de marzo a los países musulmanes --encargados de seleccionar a los peregrinos candidatos, pagar por adelantado su gastos de alojamiento y trasporte, etc-- que postergaran los preparativos.

La decisión sobre el hajj "será tomada y anunciada próximamente" asegura un responsable saudí.

Indonesia, país musulmán más poblado del mundo, tomó la "amarga y difícil" decisión de renunciar al hajj, al igual que Malasia y Singapur.

Senegal suspendió "todas las formalidades para el viaje" de los peregrinos. Otros países, como Egipto, Marruecos, Turquía o Líbano, siguen esperando una decisión de Arabia Saudita.

En Francia, el Consejo francés del culto musulmán instó a los fieles a "posterga" su peregrinación a 2021.

"Ganar tiempo"

Debido a la promiscuidad entre peregrinos, el hajj puede convertirse en un enorme vector de contagio de la enfermedad Covid-19.

Pero cualquier decisión de limitar o anular el hajj podría suscitar la cólera de musulmanes que consideran que la religión debe estar por encima de las preocupaciones sanitarias.

Y se le podría cuestionar a Arabia su papel de guardián de los lugares santos del islam, fuente de legitimidad política tanto en el interior como en el exterior del reino.

Varios incidentes mortales --entre ellos una avalancha que en 2015 causó 2,300 muertos-- ya generaron críticas sobre la gestión del hajj por parte de Riad.

"El retraso al anunciar su decisión demuestra que (Arabia) sopesa las consecuencias políticas de la anulación del hajj o de la reducción de su magnitud" opina Umar Karim, investigador del Royal United Services Institute de Londres.

"Están ganado tiempo. Si los saudíes dicen a última hora que están listos para el hajj, muchos países no estarán preparados para participar" dice un responsable de un país del sur asiático.

Como varios vuelos internacionales han sido suspendidos, sería posible un hajj solamente con fieles que residen en Arabia Saudita, agrega este responsable.

Arabia, con 120,000 casos y un millar de decesos declarados, sigue intentado contener el nuevo coronavirus.

Las autoridades han reforzado las medidas de confinamiento en Yedá, puerta de entrada de La Meca.

"Corazón roto"

La anulación del hajj, que fue mantenido durante las epidemias de Ebola y del MERS-CoV, no tendría precedente alguno desde la fundación del reino en 1932.

"Si Arabia lo mantiene, ello acrecentará la presión sobre su sistema de salud" opina Yasmine Farouk, del centro Carnegie.

Un hajj anulado o limitado supondría además una pérdida de ingresos para el reino, que ya sufre el doble impacto de la pandemia y de la caída de los precios del petroleo

Durante el hajj y la omra --la pequeña peregrinación, que puede efectuarse todo el año y que fue suspendida en marzo-- los peregrinos inyectan cada año 10,600 millones de euros (USD 12,000 millones) en la economía saudí, según el gobierno.

En caso de anulación del hajj, Riad decepcionaría a millones de musulmanes, que dedican a veces todos sus ahorros a este pilar del islam.

"Tendría el corazón roto, espero desde hace años" este momento, se lamenta, sollozante, una funcionaria indonesia, Ria Taurisnawati, de 37 años.

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