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'Bukele aprovecha las mayorías para atacar a las instituciones', sostiene politólogo

Analizan los efectos del ‘fenómeno Bukele’

El nivel de pobreza, la desigualdad (al igual que Panamá), el alto índice de inseguridad, la desconfianza que existe en los partidos políticos del país y la falta de apoyo a la democracia en El Salvador, han sido algunos de los factores que han servido de “caldo de cultivo” para el modelo de gobernar del presidente Nayib Bukele, sostiene el politólogo Harry Brown.

La mayoría es la que manda en democracia y la mayoría quiere que limpien la casa”, es lo que practica Bukele, explica el experto, pero sostiene que la democracia es un poco más complicada y el populismo “es fácil”.

En democracia existen dos dimensiones, una mayoritaria, que es la que está exacerbando el presidente Bukele, pero al mismo tiempo está la democracia de las instituciones, la democracia liberal y republicana en la que tienen que haber controles y balances de poderes y esa es la parte que está atacando el presidente de El Salvador.

Brown dijo que, eso no hace que la parte mayoritaria sea mala, pero se requieren las dos.

Para el analista, el porcentaje de más del 95% de popularidad con la que cuenta Bukele es algo impresionante y tiene que ver con el hecho de que le está explicando a la población quién es el enemigo: las élites que, durante 30 años, después de los acuerdos de paz en Centroamérica, no han resuelto los problemas.

Ahora la población se encuentra con un presidente que sienten está resolviendo los problemas” y a juicio de Brown eso está bien. Lo que llama la atención de la comunidad internacional es que se necesita que los presidentes respeten las instituciones.

Sostiene que Bukele es un presidente populista que está aprovechando las mayorías para atacar las instituciones y “muy posiblemente” mantenerse en el poder.

El presidente Bukele es un redentor, así lo ve su pueblo, así se ve él mismo y esto ya lo hemos visto antes en América Latina, en Venezuela, Bolivia, Ecuador y termina muy probablemente en regímenes autoritarios”, dijo.

Recalcó que, Bukele es un demócrata visto desde lo popular, pero desde la democracia de las instituciones las está socavando.

Lo que está pasando en El Salvador, es un mensaje para la élite panameña y de la región de que hay que resolver los problemas de la población porque no es extraño que llegue un gobernante que logre articular el descontento y que diga un buen día “que se vayan todos”, como pasó en el país centroamericano.

Por su parte, el economista Manuel Hinds dijo que el presidente Bukele ha resuelto un problema muy problema fundamental, pero no se sabe si es de una manera permanente y es el de los homicidios. Explicó que hay quienes creen que tiene que ver con un acuerdo al que llegó con las pandillas porque en el mundo no ha habido ningún tipo de disminución de la proporción en la que hubo en El Salvador en cuanto a la tasa de asesinatos.

Según el exministro salvadoreño, a pesar de que Bukele ganó una mayoría en la Asamblea y puede nombrar magistrados y al fiscal general, no tiene permitido quitarlos. Para hacerlo se tiene que seguir un proceso bastante largo y acusarlos de cosas muy específicas. Sin embargo, el gobierno los ha quitado por razones “puramente políticas”.

Entró la policía y “todo el mundo piensa que al entrar a la fiscalía general y tener a los archivos desaparecieron unos casos de la Fiscalía tenía contra el Gobierno y obviamente es un ataque a las instituciones democráticas del país y el presidente no ha manifestado ninguna preocupación por la reacción de todo el mundo, con excepción de China”, detalla.

La reacción del mundo puede significar que no consiga préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y eso daría pie a muchos problemas, a sus gastos que, “son increíbles”. Ahora China ha empezado a dar señales de que él lo apoya y él se siente fuerte porque tiene a China a sus espaldas.

El economista sostuvo que Bukele tiene un buen equipo de "trolls" que le manejan su imagen y ha roto o al menos mostrado, que rompe con los dogmas de la política salvadoreña.

Afirmó que el mandatario de El Salvador es bueno para inyectar odio y ese es el mensaje que más cala en la sociedad, al igual que el resentimiento, sin que presente una visión del tipo de país que quiere para el futuro.