Costa Rica vota por su presidente agobiada por el aumento de la narcoviolencia
Costa Rica, un país de 5,2 millones de habitantes, pasó de ser un punto de tránsito de cargamentos de cocaína a un centro logístico infiltrado por cárteles mexicanos y colombianos, según las autoridades.
Costa Rica, un faro de estabilidad en Centroamérica que lucha contra un aumento de la violencia relacionada con el narcotráfico, abrió sus urnas el domingo por la mañana para unas elecciones que se espera lleven al poder a un derechista con mano dura contra el crimen.
Laura Fernández, la candidata de 39 años del partido del presidente saliente Rodrigo Chaves, es la gran favorita para convertirse en la próxima líder del país al que acuden numerosos turistas por sus playas de arena, especialmente de Estados Unidos.
Las encuestas públicas mostraron que Fernández, que se inspira en Nayib Bukele, el presidente de mano dura del cercano El Salvador, podría ganar el 40 por ciento de los votos necesarios para ganar directamente, evitando una segunda vuelta con cualquiera de sus 19 rivales.
Ex ministra y jefa de gabinete de Chaves, espera arrasar en las elecciones legislativas.
Su popularidad está ligada a la de Chaves, quien eludió la responsabilidad del aumento de la tasa de homicidios culpando al poder judicial. Bajo el mandato de Chaves, el número de homicidios aumentó un 50 % en los últimos seis años, alcanzando los 17 por cada 100.000 habitantes.
Fernández se ha hecho eco de su afirmación de que los jueces con demasiada frecuencia dejan libres a los criminales.
"¡Ganaremos en la primera vuelta y lo haremos con 40 escaños en el parlamento!", declaró Fernández al cierre de su campaña, refiriéndose a la cantidad de escaños de la Asamblea Legislativa de 57 escaños que se necesitan para reformar el poder judicial.
Jessenia Ordóñez, residente del barrio San José de Alajuelita, un barrio con alta incidencia criminal, dijo a la AFP: "Me gusta Laura porque es cercana al presidente. Aquí hay muchos robos, muchos jóvenes vendiendo drogas".
Centro de contrabando de cocaína
Costa Rica, un país de 5,2 millones de habitantes, pasó de ser un punto de tránsito de cargamentos de cocaína a un centro logístico infiltrado por cárteles mexicanos y colombianos, según las autoridades.
El tráfico se ha extendido a los "precarios" (asentamientos informales) de alta densidad de ciudades como San José, donde los tiroteos entre bandas de narcotraficantes rivales son cada vez más frecuentes.
Fernández se ha comprometido a completar la construcción de una prisión de máxima seguridad inspirada en la brutal penitenciaría CECOT de Bukele.
También ha prometido endurecer las penas de prisión e imponer el estado de emergencia en las zonas más afectadas por la delincuencia.
Fernández se desempeñó como ministro de Planificación y jefe de gabinete presidencial bajo el gobierno de Chaves, un aliado del presidente estadounidense Donald Trump.
En 2025, Chaves bloqueó a empresas chinas operar la red 5G de Costa Rica por supuestos riesgos de espionaje destacados por Washington.
Suiza o El Salvador
Una victoria de Fernández confirmaría una tendencia hacia la derecha en América Latina, donde los partidos de izquierda en Chile, Bolivia, Perú y Honduras han perdido elecciones disputadas por temas como la corrupción y el crimen organizado.
Los detractores comparan el estilo confrontativo de Fernández y Chaves, a quien la Constitución le impide buscar la reelección, con el de Bukele y Trump.
Bukele es un héroe para muchos en América Latina, a quien se le atribuye haber restaurado la seguridad a una nación traumatizada por el crimen.
Ha detenido a más de 90.000 personas desde marzo de 2022, muchas de ellas inocentes o menores, según grupos de derechos humanos, como parte de su guerra contra las pandillas.
Alrededor de 8.000 de los detenidos fueron posteriormente puestos en libertad.
"¿En qué momento pasamos de soñar con ser la Suiza de Centroamérica a soñar con ser El Salvador?", preguntó durante la campaña el candidato presidencial de izquierda Ariel Robles, quien se encuentra en un distante segundo lugar detrás de Fernández.
Otro contendiente, el economista centrista Álvaro Ramos, advirtió que "las dictaduras modernas no siempre llegan con tanques".