Una Luz de Esperanza
En vivo
Costa Rica cerró este miércoles su embajada en La Habana y pidió a las autoridades de Cuba que retiraran a sus diplomáticos de territorio costarricense.
San José esgrimió por su decisión un "deterioro" de la situación de derechos humanos y la "represión" contra opositores en Cuba.
Costa Rica es un aliado del presidente estadounidense, Donald Trump, quien mantiene un cerco energético sobre la isla y ha multiplicado sus amenazas de tomar el control del país.
"Hemos tomado la decisión de proceder (...) con el cierre de la embajada de Costa Rica en la República de Cuba. De igual forma, hemos solicitado a la cancillería de Cuba retirar a su personal diplomático de la embajada en San José, excepto los funcionarios consulares", dijo el canciller costarricense, Arnoldo André Tinoco.
Costa Rica sigue así los pasos de otro aliado de Trump, Ecuador, que el pasado 4 de marzo expulsó al embajador de Cuba en Quito, Basilio Gutiérrez, al acusarlo de injerencia en asuntos políticos internos del país y en "actividades violentas".
El gobierno del presidente costarricense, Rodrigo Chaves, adujo por su parte una "profunda preocupación" por el "deterioro sostenido de la situación de los derechos humanos en la isla, así como por el incremento de actos de represión contra ciudadanos, activistas y opositores".