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Barcelona, España/La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, escenificó este sábado el deshielo en las relaciones con España con una visita a Barcelona en la que aseguró que no hay ni hubo crisis con este país por las discrepancias sobre la conquista de América.
Las relaciones con Madrid se enrarecieron en 2019, cuando el entonces presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, exigió a la Corona española una disculpa por la Conquista, un reclamo mantenido por Sheinbaum.
Pero unas declaraciones del rey Felipe VI en marzo, en las que reconoció que "muchos abusos" en ese periodo, empezaron a limar las asperezas.
"No hay crisis diplomática, nunca ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria", afirmó Sheinbaum a la prensa a su llegada a una reunión de líderes progresistas en Barcelona.
En la apertura de la cumbre, rodeado de numerosos dirigentes mundiales, el presidente del ejecutivo español, Pedro Sánchez, dedicó un momento para "agradecer a la presidenta de México el que haya ofrecido México para albergar la próxima cumbre en defensa de la democracia, cuando entre todos fijemos una fecha para el año 2027".
Poco después, Sheinbaum hizo una reivindicación de su país en la que no faltaron alusiones a las relaciones históricas con España.
"Vengo de un pueblo que reconoce su origen en las grandes culturas originarias, aquellas que fueron acalladas, esclavizadas y saqueadas, pero que nunca fueron derrotadas, porque hay memorias que no se conquistan y raíces que nunca se arrancan", recordó la presidenta.
"Vengo cubierta con el legado del general Lázaro Cárdenas, que cuando el mundo cerraba puertas a los republicanos españoles abrió las de México para recibir a quienes huían del dolor y de la guerra" civil española (1936-1939), agregó.
Al finalizar la reunión, ambos mandatarios mantuvieron un encuentro en el que la presidenta trasladó "lo importante que es para México el reconocimiento de lo que fue la conquista", según indicó la propia Sheinbaum a los medios.
"Ha habido ya un acercamiento tanto por parte del presidente y del propio rey que nosotros reconocemos y lo importante es seguir dialogando en estos términos", agregó sobre la evolución de las relaciones.
La mandataria mexicana llegó a Barcelona el viernes por la noche, según narró en una publicación en redes sociales con imágenes de la gente saludándola afectuosamente a su salida y llegada a España
"De México a Barcelona, como diría José Martí, amor con amor se paga. El corazón de México late fuerte en cualquier rincón", decía el texto de la publicación.
El viaje de Sheinbaum, el primero a Europa desde que asumió el cargo en octubre de 2024, es un paso en el deshielo de las relaciones entre México y España.
Después de que la Corona española no respondiera a su carta en la que exigía disculpas por los abusos de la Conquista, López Obrador decretó "una pausa" en las relaciones bilaterales.
Sheinbaum mantuvo el reclamo de su antecesor y no invitó al rey a su investidura en 2024. En respuesta, España no envió representantes a la ceremonia.
Pero en unas declaraciones inéditas de su parte, Felipe VI admitió en marzo que hubo "muchos abusos" durante la conquista española de América pese al "afán de protección" de los Reyes Católicos hacia los indígenas.
En respuesta, la presidenta Sheinbaum saludó el "gesto de acercamiento" del rey, aceptó luego la visita a Barcelona e invitó a Felipe VI al Mundial de fútbol que tendrá lugar este verano en México, Estados Unidos y Canadá.
Mesoamérica, una región que comprendía partes de México y Centroamérica, tenía una población estimada de entre 15 y 30 millones de personas cuando el conquistador Hernán Cortés llegó en 1519 con un ejército de varios cientos de hombres, trayendo caballos, espadas, armas de fuego y también enfermedades como la viruela.
Tras un siglo de batallas, masacres y epidemias, solo quedaba entre uno y dos millones de habitantes autóctonos.