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París, Francia/Los franceses votaban este domingo para elegir a sus alcaldes y concejales, unos comicios que, a un año de la elección presidencial, podrían hacer que París acabe en manos de la derecha y nuevas ciudades, gobernadas por la ultraderecha.
Casi 49 millones de personas están llamadas a las urnas. Los resultados se conocerán a partir de las 19H00 GMT, cuando cierren los últimos colegios, y se sabrá qué localidades irán a la segunda vuelta el 22 de marzo.
Aunque estos comicios suelen seguir lógicas locales, con listas no partidarias en la mayoría de las 35.000 localidades francesas, el escrutinio permitirá medir el peso de los partidos antes de la elección presidencial de 2027.
"La Unión Europea seguirá estos comicios para medir en qué punto está Francia a un año de unas elecciones cruciales para el futuro de Europa", explica a AFP Marta Lorimer, profesora en la Universidad de Cardiff.
La extrema derecha lidera los sondeos de la próxima presidencial, ya sea con su líder Marine Le Pen --pendiente de una sentencia judicial para poder presentarse-- o con su delfín Jordan Bardella.
El mandatario centroderechista Emmanuel Macron ya no podrá ser candidato.
"Si Marsella o Niza ceden a los cantos de sirena de la extrema derecha, sería un sismo nacional. Como una derrota de la izquierda tras 25 años de dominio en París", resumía el sábado el editorial del diario de izquierdas Libération.
Casi un 49% de electores habían votado hasta las 16H00 GMT, diez puntos más que en 2020 cuando la primera vuelta de las municipales se celebró dos días antes que Francia se confinara para frenar la pandemia de coronavirus, anunció el ministerio del Interior.
Pero pese a la progresión respecto a 2020, los institutos de sondeos estiman que la participación final se situará entre el 56% y el 58,5%, la segunda más baja "desde la instauración de la Quinta República" en 1958, según Mathieu Gallard, de Ipsos BVA.
Gallard apuntó en la radio Franceinfo como razones al contexto internacional con la guerra en Oriente Medio, que "eclipsó" la campaña electoral, y el cambio del sistema de elección que, en muchos pueblos, se saldó con una única lista en liza.
Clarisse Bremaud, una productora de exposiciones de 26 años, estaba entre los votantes que entraban y salían con cuentagotas de un colegio electoral en el centro de París.
"Para mí es importante participar en todas las elecciones", declaró a AFP. "Siento que es aún más crucial hoy con lo que está pasando en Francia, especialmente con la evolución de la política en Francia y en el mundo".
En París, en manos de la izquierda desde 2001, el diputado socialista Emmanuel Grégoire espera suceder a la actual regidora, Anne Hidalgo, que renunció a optar a un tercer mandato, con un programa continuista junto a ecologistas y comunistas.
Grégoire lidera los sondeos, que no descartan tampoco una victoria de su principal rival, la exministra conservadora Rachida Dati, que ha hecho de la alternancia y de las críticas sobre la inseguridad y la suciedad en París sus caballos de batalla.
En París, otros tres candidatos podrían superar el umbral del 10% de votos y acceder a la segunda vuelta, por lo que las posibles alianzas entre las dos vueltas serán claves para alcanzar la alcaldía.
La misma situación se vive en las principales ciudades de Francia.
Los ecologistas se juegan las alcaldías ganadas en 2020 durante la "ola verde", como Lyon o Estrasburgo, mientras que la extrema derecha podría gobernar nuevas ciudades, como Marsella, Tolón y Niza, junto a sus aliados.
Un buen resultado reforzaría al partido de Le Pen de cara a 2027. Las legislativas anticipadas de 2024, que provocaron una profunda crisis política en Francia, ya lo confirmaron como uno de los tres principales bloques políticos, junto a la izquierda y la centroderecha.
Las discusiones y eventuales alianzas durante la segunda vuelta ofrecerán "un adelanto de lo que veremos el próximo año", afirmó Mujtaba Rahman, director para Europa de la consultora Eurasia Group, en referencia a la presidencial.
En la izquierda, repetir las alianzas de las legislativas de 2022 y 2024 con el partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) parece difícil por las polémicas sobre el presunto antisemitismo de su líder, Jean-Luc Mélenchon.
Las municipales podrían acabar o reafirmar las ambiciones presidenciales del ex primer ministro de Macron, Édouard Philippe, quien fío su candidatura a su reelección en la localidad portuaria de El Havre.