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El gobierno argentino del ultraliberal Javier Milei impidió este jueves el ingreso de todos los periodistas acreditados en la Casa Rosada en el marco de una investigación por supuesto "espionaje ilegal", dijo una fuente gubernamental.
"La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional", dijo en X Javier Lanari, Secretario de Comunicación y Prensa de la nación.
Las identificación mediante huellas dactilares es el método habitual que habilita el ingreso de los periodistas que trabajan desde la Casa Rosada.
Lanari no se explayó respecto a la investigación en curso y el gobierno tampoco emitió ningún comunicado.
"Todos quedaron afuera de la sala de prensa. Me dicen que es temporal", dijo Lauraro Maislin, acreditado del canal C5N.
Según citaron distintos medios, la investigación se relaciona por un lado con una presunta red de espionaje rusa que el gobierno sospecha impulsó una campaña mediática contra el presidente Milei en 2024.
También con una denuncia penal contra dos periodistas del canal Todo Noticias por presunto espionaje debido a supuestas filmaciones en lugares del palacio de gobierno no autorizados.
"Se dejó sin efecto la prórroga de la acreditación 2025 y hasta que no se esclarezca el tema de los videos no se va a permitir el ingreso a ningún periodista", dijo otra fuente citada por el diario La Nación.
El gobierno había prorrogado en 2026 las acreditaciones de prensa otorgadas el año pasado.
"No mandaron ninguna comunicación, nos vamos enterando a medida que queremos ingresar. Nunca ha pasado esto ni siquiera durante la dictadura", dijo por su lado la periodista Silva Mercado, otra de los profesionales de prensa acreditados en Casa Rosada.
La relación de Milei con la prensa ha sido áspera desde que asumió en diciembre de 2023 con frecuentes ataques verbales e insultos contra los periodistas a quienes ha tildado de "basuras inmundas" y de quienes se jacta de "no odiar lo suficiente".
En su reciente informe mundial Amnistía Internacional alertó sobre los "procesos penales y maniobras de acoso judicial" contra los periodistas en Argentina.