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Lisboa, Portugal/António José Seguro, un socialista de centro, es el gran favorito para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del domingo en Portugal, en las que se enfrenta a André Ventura, líder de un partido de extrema derecha, que se convirtió en la segunda fuerza política del país.
Desde la victoria de Seguro en la primera vuelta, la campaña se ha visto totalmente trastocada por las duras tormentas que han azotado Portugal estas dos últimas semanas, que obligaron a al menos 14 circunscripciones de las más afectadas a aplazar la votación una semana.
"Creo que han tomado la decisión correcta al optar por mantener las elecciones", dijo a la AFP Celeste Caldeira, una profesora jubilada de 87 años.
Contra la opinión de Ventura, que prefería un aplazamiento a nivel nacional no contemplado por la ley, la decisiva elección que convoca a 11 millones de portugueses en el país y en el extranjero, se celebra este domingo y los resultados se anunciarán por la noche con proyecciones a boca de urna a las 20H000 locales y GMT.
"Estoy seguro de que se hará todo lo necesario para garantizar la seguridad y la normalidad del acto electoral", declaró el sábado el primer ministro Luis Montenegro.
Si bien el papel del jefe de Estado portugués es principalmente simbólico, está llamado a desempeñar un papel de árbitro en caso de crisis y dispone del poder de disolver el Parlamento para convocar elecciones legislativas anticipadas.
Seguro, un político experimentado de 63 años que sin embargo ha pasado la última década apartado de la vida pública, contaba con un 67% de las intenciones de voto, según una última encuesta publicada el miércoles.
Ventura, un diputado de 43 años, podría obtener así el 33% de los votos, según la misma encuesta.
Mientras esta victoria anunciada le hacía temer una desmovilización del electorado para esta segunda vuelta, las inclemencias del clima de los últimos días han llevado al candidato socialista a señalar la abstención como su "gran rival".
"Hago un llamamiento a los portugueses para que acudan a votar. Aprovechen esta ventana de buen tiempo", dijo Seguro tras votar en una escuela de Caldas da Rainha, la ciudad donde reside, a unos cien kilómetros al norte de Lisboa.
El presidente del partido antisistema Chega ("Basta" en portugués), que promete una "ruptura" con las formaciones que dirigen Portugal desde hace 50 años, se quejó de haber tenido que hacer campaña con un escenario de "todos contra uno", lo que hizo su elección "mucho más difícil".
Seguro ganó la primera vuelta hace tres semanas, con el 31,1% de los votos, y desde entonces ha sumado el apoyo de numerosas personalidades políticas procedentes de la extrema izquierda, del centro e incluso de la derecha, aunque no el del primer ministro Luis Montenegro.
El jefe del Gobierno minoritario de derechas, que en el Parlamento se apoya a veces en los socialistas y a veces en la extrema derecha, se negó a dar una consigna de voto para la segunda vuelta tras la eliminación del candidato respaldado por su partido.
Ventura, por su parte, ya ha superado una nueva etapa al clasificarse para la segunda vuelta con el 23,5% de los votos, confirmando así el avance electoral de Chega, un partido que se convirtió en la principal fuerza de oposición tras las legislativas de mayo de 2025.
Esta figura de extrema derecha busca "consolidar su base electoral", pero también "afirmarse como el verdadero líder de la derecha portuguesa", explicó a la AFP José Santana Pereira, profesor de Ciencia Política en el Instituto Universitario de Lisboa ISCTE.
El próximo presidente sucederá a principios de marzo al conservador Marcelo Rebelo de Sousa, en el cargo desde hace 10 años.