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La confesión del jefe de gabinete, Manuel Adorni, de que ocultó 500.000 dólares en sus declaraciones juradas generó revuelo y críticas este jueves de parte de referentes de la oposición y del propio gobierno en Argentina.
El jefe de ministros del presidente Javier Milei lleva más de tres meses en el ojo de la tormenta por revelaciones sobre compras de inmuebles y viajes onerosos, luego de su llegada a la función pública que están siendo investigadas por la justicia.
En la noche del miércoles, presentó ante las autoridades una nueva declaración jurada en la que incluyó 500.000 dólares que, según dijo, había ahorrado "en negro".
"Por supuesto que cometí un error. Voy a pagar hasta el último impuesto que me corresponda pagar, hasta la última multa, todos los intereses, todo lo que devenga de este error", dijo Adorni.
Desde el oficialismo, la senadora Patricia Bullrich, exministra en el gabinete de Milei, reaccionó diciendo que "esto es más que un error, esto es una omisión ética. Y nuestro gobierno tiene la moral como política de Estado".
El diputado opositor Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica (centro), calificó su declaración como "un cúmulo de inconsistencias y mentiras".
Adorni, de 46 años, ha sido una de las figuras más destacadas del gobierno de Milei. De su cargo inicial como portavoz presidencial pasó en noviembre a jefe de gabinete.
Hasta ahora, ha tenido el apoyo irrestricto de Milei, quien aseguró varias veces saber que su funcionario "tiene todo en regla".
Según el relato del ministro, todo el dinero que ahora declara provino de su actividad privada e inversiones en criptomonedas entre 2014 y 2018, antes de asumir como vocero presidencial en diciembre de 2023.
Sin embargo, este jueves comenzaron a circular videos con viejas declaraciones que contradicen su versión.
Más allá del origen de los fondos, Adorni reconoció que, junto con su esposa, decidió no declarar esos ingresos "porque la manera de escaparse de la vieja política era tener un ahorro en negro".
El reconocimiento de estos fondos implica un giro en el discurso del jefe de gabinete, quien en abril dijo ante el Congreso que "nunca existió ocultación alguna" de su patrimonio.
Para el consultor y analista político Facundo Cruz, la situación "genera un problema al interior del gobierno", porque obliga al gabinete a defender a un ministro que "no está en una situación cómoda" e impacta en uno de los "pilares discursivos" del oficialismo que es la crítica a lo que despectivamente ha llamado "casta" política.
"Es un boomerang para el gobierno", señaló Cruz a la AFP, ya que cada vez que Adorni intenta explicar lo sucedido con su patrimonio "embarra más una situación ya de por sí poco transparente".
La polémica inició en marzo, cuando los medios pusieron el ojo sobre un viaje oficial a Nueva York al que llevó a su esposa, así como viajes vacacionales en jet privado con su familia.
Otras filtraciones desencadenaron una investigación judicial sobre la compra en los últimos dos años de bienes inmuebles no declarados.
El ministro todavía no fue citado a declarar en el marco de esa investigación.
Para el analista político Gustavo Marangoni, el caso "daña reputacionalmente" al gobierno "en un punto que había sido clave en la campaña" pero no necesariamente ese daño tendrá una traducción electoral en las presidenciales de 2027.
Para eso, dice Marangoni a la AFP, el asunto tiene que "hacer combustión" con otra cosa, como la economía. Mientras tanto, señala, es "una debilidad objetiva, pero no necesariamente irreversible".