Tai Chi Master
En vivo
La Guaira, Venezuela/Miles de rescatistas, familiares y voluntarios excavan día y noche entre montañas de concreto para hallar sobrevivientes de los terremotos ocurridos hace más de tres días en Venezuela, que dejaron hasta este domingo casi 1.500 muertos y decenas de miles de desaparecidos.
Pero corre el tiempo y la esperanza de encontrar gente con vida disminuye a más de 90 horas del doble sismo que el miércoles sacudió este país sumido en una profunda crisis política y económica. Con una magnitud de 7,2 y 7,5 y separados por segundos de diferencia, estuvieron entre los más fuertes y devastadores en América Latina.
El balneario La Guaira, a 40 km de Caracas, parece una zona de guerra. Decenas de edificios colapsaron como castillos de naipes y se transformaron en montañas de arena y escombros.
Con apoyo de brigadas internacionales, los trabajos de rescate avanzan, aunque la población no esconde su ira por la lenta y escasa ayuda del gobierno. Socorristas con perros se mueven entre las ruinas, mientras helicópteros y aeronaves estadounidenses Osprey V-22 sobrevuelan la zona.
"No tenemos el apoyo para sacar a nuestros familiares, nosotros mismos no podemos", dijo a la AFP Héctor Aguilera, de 60 años. Cuatro de sus familiares quedaron sepultados bajo un edificio colapsado, de los que recuperaron los cuerpos sin vida de dos personas.
"Sabemos que están muertos, pero aquí estamos esperando la respuesta de las autoridades", añadió. "No tenemos esperanzas, lo que me quedan son los recuerdos".
El último balance oficial —del mediodía del sábado— es de 1.430 muertos y 3.238 heridos. El gobierno evita hablar de desaparecidos, una cifra que Naciones Unidas calcula en unos 50.000, en tanto un registro impulsado por privados en internet es mucho más alto.
Una valla digital muestra carteles gigantes de desaparecidos en una avenida de la capital, donde barrios enteros también quedaron afectados con inmuebles hechos polvo.
La presidenta Delcy Rodríguez dijo que 33 personas fueron halladas con vida el sábado. Publicó en redes sociales el rescate de un niño de 11 años.
Rodríguez gobierna Venezuela de forma interina después de la caída en enero de Nicolás Maduro en una incursión de Estados Unidos, que encabeza la ayuda internacional.
La Guaira ya había sido devastada en 1999 por lluvias y deslaves que dejaron más de 10.000 muertos.
Tomas aéreas realizadas por la AFP muestran el nuevo nivel de destrucción. Edificios convertidos en una especie de milhojas y los que quedaron en pie, sin paredes, agrietados, inhabitables.
La ONU estima que los sismos podrían dejar casi siete millones de damnificados y daños materiales por 6.700 millones de dólares, 6% del PIB del país petrolero.
"Esto es algo de otro mundo, que caigan edificios es algo que hemos visto en películas", dijo José Contreras, seguridad en un ambulatorio con una pequeña morgue para cuatro cuerpos. El olor a descomposición impregna todo.
"Nos fuimos llenando de muertos", relató. "Muchas personas que conozco ya no están".
Rodríguez militarizó La Guaira e impuso el trámite de un salvoconducto para que rescatistas, médicos y voluntarios puedan acceder a la zona de desastre. "Un permiso para salvar vidas, imagínate", reclamó Carlos Itriago, rescatista de 27 años.
También intenta controlar la cobertura de la prensa internacional, a la que lleva en buses a zonas que decide el gobierno para evitar un "riesgo epidemiológico".
El papa León XIV expresó por su parte el domingo su "gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y asistencia" durante un mensaje en español tras el rezo del Ángelus.
La solidaridad abunda, pero también las denuncias de robos y saqueos. Un video que circula en redes sociales muestra a un hombre que expulsa de su casa a un militar y otro funcionario que encuentra esculcando.
Hay zonas con edificios colapsados a las que aún no llegó la ayuda. Solo hay silencio.
Un grupo de familiares de desaparecidos bloqueó una vía en La Guaira para reclamar asistencia. Pero los vehículos de socorro continuaban su camino.
El aeropuerto internacional que sirve a Caracas reabrió parcialmente el sábado y recibe desde entonces vuelos de carga con ayuda de Estados Unidos, dijo a periodistas un alto funcionario estadounidense en anonimato.
También indicó que un barco militar anfibio está frente a las costas de Venezuela para coordinar vuelos de rescate en La Guaira.
Estados Unidos ofreció 150 millones de dólares y el envío de dos buques de guerra, aviones de transporte y helicópteros para apoyar a Venezuela.
La presidente informó que 24 países han enviado más de 2.700 rescatistas y 521 toneladas de ayuda humanitaria, y precisó que hay 86 unidades extranjeras con perros entrenados para localizar sobrevivientes bajo las ruinas.
La crisis económica en Venezuela ha afectado gravemente a los hospitales y los servicios públicos. Millones de venezolanos se han exiliado en los últimos años.
"Es simplemente muy caótico, hace calor y está todo desorganizado. Ojalá haya más personas por encontrar", dijo Craig Demeillon, un bombero australiano de 43 años que llegó a Venezuela desde Miami por sus propios medios para ayudar en la tragedia.