Xi advierte a Trump que la cuestión de Taiwán puede derivar en un 'conflicto'

El viaje de Trump a Pekín es el primero de un presidente estadounidense en casi una década, y la gran recepción contrasta con una serie de tensiones comerciales y geopolíticas sin resolver entre las dos potencias.

Presidente de EEUU Donald Trump y el presidente de China Xi Jimping. / AFP
AFP
14 2026 - 06:17

El presidente chino, Xi Jinping, advirtió este jueves a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que una gestión inadecuada de la cuestión de Taiwán podría empujar a ambos países a un “conflicto”, en una contundente declaración durante su cumbre en Pekín.

Xi recibió con un apretón de manos al magnate al pie del monumental Gran Salón del Pueblo, en la plaza Tiananmén, centro neurálgico del poder comunista en la capital, decorado con alfombra roja y los colores de China y Estados Unidos.

Trump comenzó el cara a cara elogiando a su anfitrión, al que calificó de “gran líder” y “amigo”, al tiempo que pronosticó que ambos países tendrán “un futuro fantástico juntos”.

Pero, más allá de la pompa inicial, Xi utilizó un tono menos efusivo y afirmó que ambas partes “deberían ser socios, no rivales”, al destacar desde el primer momento la situación de Taiwán, una isla autónoma y de régimen democrático que Pekín reclama como parte de su territorio.

“La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos”, dijo Xi, según declaraciones publicadas por los medios estatales chinos.

“Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que empujaría a toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa”, añadió durante la reunión, que duró unas dos horas y 15 minutos.

El viaje de Trump a Pekín es el primero de un presidente estadounidense en casi una década, y la gran recepción contrasta con una serie de tensiones comerciales y geopolíticas sin resolver entre las dos potencias.

En un banquete celebrado por la noche en su honor, el mandatario estadounidense calificó las conversaciones con Xi como “extremadamente positivas y productivas” e invitó al líder chino a visitar la Casa Blanca en septiembre.

Xi, menos efusivo, insistió nuevamente durante la cena en su mensaje de cooperación entre ambas potencias y aseguró que el progreso de China es compatible con el lema de Trump: “Make America Great Again”.

La relación bilateral atraviesa momentos de tensión desde la anterior visita de Trump en 2017, con ambos países enfrascados en una guerra comercial durante gran parte de 2025 y múltiples desacuerdos en asuntos globales.

“Lenguaje directo”

La cuestión de Taiwán ha sido uno de los asuntos más delicados durante años. Aunque Estados Unidos solo reconoce oficialmente a China, existe una ley estadounidense que obliga a Washington a suministrar armas a Taiwán para que pueda defenderse.

China ha prometido tomar el control de Taiwán y no descarta recurrir a la fuerza para lograrlo, en medio de una creciente presión militar sobre la isla en los últimos años.

Tras los comentarios de Xi, Taipéi calificó a China como el “único riesgo” para la paz regional e insistió en que “la parte estadounidense ha reafirmado repetidamente su apoyo claro y firme” a ese territorio.

Adam Ni, editor del boletín China Neican, dijo a la AFP que, si bien este “lenguaje directo” no es infrecuente en la política exterior china, resulta inusual viniendo directamente de Xi.

“Xi quiere dejarlo muy claro (...). Cree que la cuestión de Taiwán es el polvorín potencial entre las dos superpotencias”, añadió.

Irán empaña la visita

La guerra en Irán, que obligó a Trump a posponer su viaje a China —inicialmente previsto para marzo—, es otro de los temas espinosos de la agenda bilateral.

Antes del encuentro, el presidente estadounidense afirmó que esperaba mantener una “larga conversación” sobre Irán, que vende la mayor parte de su petróleo a China pese a la amenaza de sanciones de Washington.

No obstante, insistió en que no necesitaba “ninguna ayuda” de Pekín.

Finalmente, según la Casa Blanca, Trump y Xi se limitaron durante su reunión a destacar la necesidad de mantener abierto el estratégico estrecho de Ormuz.

Esta vía marítima clave, por donde transita cerca del 20% del petróleo y del gas licuado del mundo, permanece bloqueada desde el inicio de la guerra, a finales de febrero.

“Las dos partes estuvieron de acuerdo en que el estrecho de Ormuz debe seguir abierto para favorecer la libre circulación de la energía”, señaló la Casa Blanca.

Trump también espera cerrar acuerdos comerciales en agricultura, aviación y otros sectores.

Empresarios de alto perfil se unieron a su delegación, entre ellos Jensen Huang, de Nvidia, y Elon Musk, de Tesla.

Xi prometió a la delegación de ejecutivos que “China abrirá aún más sus puertas al mundo exterior” y que las empresas estadounidenses disfrutarán de “perspectivas aún más prometedoras”.

Temas relacionados

Si te lo perdiste
Lo último