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Estados Unidos/El Estadio Boston (Gillette Stadium) de Foxborough, Massachusetts, se viste de gala para albergar el debut de Irak y Noruega, dos selecciones que cargan con una enorme carga histórica y emotiva en la primera jornada del Grupo I del Mundial 2026.
Este enfrentamiento marca la primera vez en la historia que ambas selecciones absolutas se miden en un terreno de juego.
El combinado escandinavo pone fin a una prolongada ausencia de 28 años en las citas mundiales (su última participación fue en Francia 1998) de la mano de una auténtica "generación dorada". Los dirigidos por Stále Solbakken completaron una fase clasificatoria de la UEFA perfecta, sumando 8 victorias en 8 compromisos, convirtiéndose en una aplanadora que registró 37 goles a favor y solo 5 en contra.
El plan de juego noruego apuesta por el protagonismo, ensanchando el campo mediante sus laterales para alimentar a una de las ofensivas más temidas del planeta.
La figura: Erling Haaland. El delantero centro llega consolidado como el referente letal en el área, habiendo marcado 16 goles en el proceso clasificatorio europeo.
El cerebro: Martin Ødegaard. El capitán y encargado de manejar los hilos entre líneas; su visión y precisión para encontrar espacios serán determinantes.
La selección iraquí llega a este torneo con la motivación al máximo tras haber sellado su boleto mediante un dramático repechaje intercontinental. Se trata apenas de la segunda Copa del Mundo en su historia, regresando al plano internacional exactamente 40 años después de su única experiencia en México 1986.
A pesar de ser considerados sobre el papel el rival menos favorecido del sector por su posición en el ranking FIFA, el estratega Graham Arnold buscará estructurar un bloque defensivo compacto que neutralice el embate europeo para contragolpear con transiciones rápidas y juego directo.
La referencia: Aymen Hussein. La principal carta de gol de los asiáticos. Su envergadura física y juego aéreo resultarán vitales para retener balones y generar segundas jugadas.
El equilibrio: Amir Al-Ammari. Situado en la base del mediocampo, su rol para interrumpir el juego asociativo de Ødegaard y proteger a su pareja de centrales será la clave de la resistencia de Irak.