Repetición - Jelou!
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Panamá/México avanzó el martes a los octavos de final del Mundial tras derrotar 2-0 a Ecuador en su estadio Azteca.
Julián Quiñones abrió el marcador a los 22 minutos y Raúl Jiménez selló el triunfo nueve minutos después (31'). El Tri enfrentará al vencedor entre Inglaterra y RD Congo, que se disputa el miércoles.
La Selección Mexicana vivió una velada inolvidable el pasado martes en el Estadio Azteca, al conseguir su pase a los octavos de final del Mundial Norteamérica 2026 tras imponerse por un contundente 2-0 sobre Ecuador. Este triunfo no solo significó la clasificación, sino que rompió una larga sequía de 40 años sin victorias en eliminación directa dentro de una Copa del Mundo. La última vez que el Tri había logrado superar una fase de eliminación directa fue en el Mundial de 1986, también jugado en casa, cuando alcanzaron los cuartos de final.
El próximo obstáculo de México en esta justa mundialista saldrá del duelo entre Inglaterra y RD Congo, que se disputará el miércoles en el mismo Azteca. Este escenario se ha convertido en un verdadero fortín para los mexicanos, ya que el equipo mantiene un invicto perfecto en Mundiales dentro de sus fronteras, habiendo sido anfitrión en tres ediciones distintas.
La ofensiva mexicana fue letal en los primeros 45 minutos. Julián Quiñones abrió el marcador al minuto 22 con un disparo de derecha imparable, tras una excelente recuperación de Roberto Alvarado que dejó expuesta a la defensa ecuatoriana. Apenas nueve minutos después, al 31', Raúl Jiménez selló la victoria con otro bombazo de derecha al ángulo, después de que un error defensivo de Joel Ordóñez dejara el balón en sus pies y él hiciera una pared con Quiñones.
Ambos golazos provocaron que la tribuna se viniera abajo y que, entre la euforia, volara cerveza por los aires. Los 80,000 espectadores presentes no dejaron de alentar ni un segundo: corearon "¡Dale, dale México!", gritaron "¡México, pam, pam, pam!", cantaron oles con cada pase del Tri, bailaron la macarena y hasta entonaron consignas virales como "Y si sí, y si sí". También se repitió, desde las gradas, el ya sancionado grito de "puto" en los saques de portería rivales, una polémica que ha perseguido a la afición mexicana en torneos anteriores.
México fue claramente superior durante todo el encuentro, ejerciendo una presión alta desde el silbatazo inicial que desbordó a los ecuatorianos, quienes apenas pudieron hilvanar jugadas de peligro. El equipo dirigido por Javier Aguirre manejó los tiempos del partido con inteligencia, respaldado por un ambiente ensordecedor que abucheó desde el himno nacional hasta cada toque de balón del rival.
El partido, cabe recordar, inició con una hora de retraso debido a una tormenta eléctrica que azotó la Ciudad de México justo antes del duelo, pero eso no empañó la fiesta ni el rendimiento del conjunto local.
En medio de la impotencia de verse eliminados, los ecuatorianos sufrieron la expulsión de Piero Hincapié, lo que terminó de sentenciar sus aspiraciones. Tras el pitazo final, el Azteca se rindió ante sus héroes y entonó a todo pulmón el tema "El rey" para sellar una celebración que quedará grabada en la memoria de los aficionados.
México: José Rangel (portero); Jorge Sánchez, César Montes, Johan Vázquez, Jesús Gallardo (defensa); Gilberto Mora (sustituido por Brian Gutiérrez al 59'), Erik Lira, Luis Francisco Romo (reemplazado por Obed Vargas al 74') (mediocampo); Roberto Alvarado (cambió por Israel Reyes al 80'), Raúl Jiménez (salió por Santiago Giménez al 73'), Julián Quiñones (sustituido por Orbelín Pineda al 80') (delantera). Director técnico: Javier Aguirre.
Ecuador: Hernán Galíndez (portero); Franco Palma (sustituido por Yaimar Medina al 46'), Joel Ordóñez (reemplazado por Ángelo Preciado al 46'), William Pacho, Piero Hincapié (defensa); John Yeboah (cambió por Jordy Caicedo al 79'), Moisés Caicedo, Pedro Vite, Nilson Angulo (sustituido por Kendry Páez al 79') (mediocampo); Gonzalo Plata, Enner Valencia (reemplazado por Kevin Rodríguez al 59') (delantera). Director técnico: Sebastián Beccacece.
Árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia).
Este triunfo devuelve la ilusión a todo un país, que sueña con repetir o superar la hazaña de 1986 y dar un nuevo paso histórico en esta Copa del Mundo que se juega en casa.
Con información de AFP