Contenido Exclusivo: Coclé, se seca el campo

La falta de agua también se refleja en uno de los principales cultivos del país: el arroz.

Contenido Exclusivo: Coclé, se seca el campo / Redacción de TVN Noticias
Nathali Reyes Navarro - Corresponsal
30 de septiembre 2026 - 20:31

Coclé/El campo coclesano comienza a cambiar de rostro. Los ríos pierden sus caudales, algunas quebradas se han secado por completo y los productores enfrentan una lucha diaria para conseguir agua para sus cultivos y animales.

En La Pintada, el río Potrero lleva más de diez meses sin una corriente continua. Donde antes corría el agua, ahora quedan piedras, tierra seca y un cauce que evidencia los efectos de la prolongada ausencia de lluvias.

“Tenemos la problemática de que ahora mismo no nos ha caído agua durante casi 10 meses. Aquí tenemos los pastos muy bajos”, explica el productor Carlos Fernández, quien observa con preocupación cómo sus animales han comenzado a perder peso.

Para Fernández, la situación puede agravarse en los próximos meses si no llegan lluvias suficientes. “Si al mes de octubre no nos llueve en esta área, vamos a tener el peligro más grande, que es que nuestros animales, nuestros pequeños animales que tenemos en nuestra pequeña granja y los compañeros de toda esta región van a sufrir una caída enorme, porque vamos a tener que vender todos los animales”, advierte.

El problema ya se refleja en el estado del ganado. “El animal está débil. Ya hay animales que ahí lo podemos poner de ejemplo, animales flacos. Si ahora mismo están flacos, imagínese a un mes de febrero, marzo, abril, mayo. No queda animal por aquí, por esta área”, señala.

Las cifras dimensionan la crisis: en esta zona se reportan casi diez meses sin lluvias continuas y más de once meses sin corriente en el río Potrero. Una noria y un abrevadero que antes almacenaban más de 25 mil litros de agua ahora cuentan con menos de 5 mil.

Situación de los productores
Situación de los productores / TVN Noticias

La sequía también ha obligado a algunos productores a desprenderse de parte de su ganado. Fernández estima que ya hay ganaderos que han perdido la posibilidad de sostener sus fincas.

“Hay pérdida a nivel general de esta área. Calculo yo que hay productores que han vendido la sostenibilidad de ellos. Lo triste de esto es la sostenibilidad que nosotros vivimos de la ganadería. Hay ganaderos que han desaparecido”, sostiene.

Pero el golpe no es exclusivo de la ganadería. Luis Herrera, productor agrícola y ganadero, recuerda que en estas tierras también se cultivaban melón, sandía, tomate, maíz y ají. Hoy, la reducción de las fuentes de agua limita cada vez más esas actividades.

“A medida que fueron cogiendo más captaciones y más captaciones, la quebrada fue achicando, fue achicando y esta es la consecuencia. ¿Por qué? Porque el agua se va toda en tubo y en el río no queda nada”, afirma.

Un productor de arroz mira el impacto en el arroz
Un productor de arroz mira el impacto en el arroz / TVN Noticias

Ante este escenario, los productores piden alternativas para acceder a fuentes de agua subterráneas. “Ayúdennos a perforar un pozo. Eso es lo que se le pide al Gobierno. ¿En qué ellos pueden ayudar a solucionar este problema? Sabemos que no es fácil”, plantea Herrera.

El temor es que la falta de agua termine provocando una pérdida todavía mayor del ganado. “Unos me dicen que hasta mortandad de reses es lo que puede venir más adelante”, advierte Herrera.

En otras fincas, los productores intentan resistir con las herramientas que tienen a su alcance. Juan Calderón preparó silo para alimentar a sus animales y separó las vacas con terneros, que enfrentan un mayor desgaste por el amamantamiento.

Un abrevadero completamente seco
Un abrevadero completamente seco / TVN Noticias

Pero incluso las lluvias que aparecen de manera ocasional resultan insuficientes. “Las lluvias son cortas; ese es el tiempo que cae nada más, 20 minutos, 15 minutos. Y eso nada más como para refrescar la tierra”, explica Calderón.

El productor también espera que un proyecto de perforación de un pozo pueda convertirse en una solución para garantizar agua a su ganado. De lo contrario, tendría que trasladar los animales a otras áreas y asumir el costo de llevarles agua en vehículos.

La situación llevó también a Aquiles González a invertir sus ahorros para prepararse para los períodos secos. Construyó dos reservorios y adquirió maquinaria para manejar el agua, pero la prolongada sequía también agotó buena parte de sus reservas.

“Se han adelgazado bastante. Porque esos animales estaban mucho más gordos, mejores. Pero ahora se están decayendo por el verano que está”, relata.

Sistema de riegos en Coclé
Sistema de riegos en Coclé / AFP

González ya contempla vender parte de su ganado si las lluvias no regresan. “Si yo veo que en noviembre no llueve, de por fuerza tengo que venderlas casi todas”, afirma.

Para este productor, la solución pasa por garantizar una fuente permanente de agua. “Lo principal que necesito aquí es un pozo. Porque yo con un pozo resuelvo. Porque el agua es muy importante”, sostiene.

La falta de agua también se refleja en uno de los principales cultivos del país: el arroz.

En Coclé, productores reportan pérdidas en parcelas que comenzaron la temporada en buenas condiciones, pero que ahora se están secando. Miguel Tuñón, productor y representante de la Asociación Coclesana de Productores de Arroz, explica que el problema se vuelve más grave a medida que la planta crece.

“Ya nosotros estamos resignados a que vamos a tener pérdidas porque ya ahora mismo muchos productores tenemos arroz que se está secando”, señala.

Algunas fuentes hídricas completamente secas
Algunas fuentes hídricas completamente secas / TVN Noticias

“Entre más grande está, más sufre. Ahora mismo ya la hoja se pone oscura, se va poniendo negra y se seca”, agrega.

La superficie cultivada también refleja el retroceso. De unas 13 mil hectáreas que llegaron a cultivarse anteriormente, actualmente quedan alrededor de 2 mil 400 hectáreas bajo riego y apenas 100 hectáreas en secano.

Para los productores, la situación también expone el deterioro de una infraestructura que alguna vez permitió garantizar agua para la producción.

El sistema de riego Las Lajas utilizaba agua del río Zaratí y una red de bombeo para llevarla hasta las áreas agrícolas. “Este riego nace en el río Zaratí, que es bombeado por dos turbinas que llegan al lago. De aquí, del lago, había otras bombas que bombeaban hacia los llanos”, recuerda Tuñón.

Hoy, parte de esa infraestructura está abandonada. Quedan estructuras y canales que muestran el deterioro de un sistema que los productores consideran fundamental para recuperar la producción.

Miguel Tuñón hijo señala que la rehabilitación del sistema permitiría contar nuevamente con una herramienta para enfrentar los períodos de sequía y mejorar la producción arrocera.

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Mientras en buena parte de Coclé los productores enfrentan pérdidas, en Juan Hombrón una estrategia de almacenamiento permitió resistir mejor la falta de lluvias.

Alfredo Bethancourt preparó 40 hectáreas y construyó reservorios para reciclar y rebombear agua del río Antón. La planificación le permitió mantener sus cultivos incluso durante períodos de hasta dos meses sin precipitaciones.

El recorrido por La Pintada, Natá, Penonomé y Antón deja una señal clara: la falta de agua ya está afectando la producción agrícola y ganadera de Coclé.

Los productores buscan pozos, reservorios y sistemas de riego que les permitan enfrentar períodos secos cada vez más prolongados. La experiencia también muestra que almacenar y administrar el agua puede marcar la diferencia cuando las lluvias dejan de ser constantes.

Porque en el campo, cada gota cuenta.

Y cuando el agua comienza a faltar en las fincas, el impacto no se queda allí: tarde o temprano, también llega a la mesa de los panameños.

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