Posible escasez eleva riesgo de sobreexplotación de aguas subterráneas, advierte MiAmbiente

En 2025 fueron contabilizados alrededor de 3,700 pozos y actualmente las autoridades verifican cuáles permanecen operativos, además de realizar muestreos para conocer la calidad del agua y determinar si es apta para consumo humano, agricultura o actividades pecuarias.

Situación actual de las cuencas hidrográficas en el país

Ciudad de Panamá, Panamá/Ante el escenario de menor disponibilidad de agua que podría generar el fenómeno de El Niño, el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) advierte sobre el riesgo de una sobreexplotación de las aguas subterráneas y prepara estudios para determinar dónde existe disponibilidad del recurso antes de autorizar nuevas perforaciones.

Betzabé Atencio, directora nacional de Seguridad Hídrica de MiAmbiente, explicó que durante periodos de déficit de lluvias suele recurrirse a la perforación de pozos como una alternativa para garantizar el suministro de agua. Sin embargo, hacerlo sin estudios previos puede generar una extracción excesiva de las reservas subterráneas.

“Las aguas subterráneas son nuestras reservas, son nuestra cuenta de ahorro”, señaló Atencio, al advertir que este recurso debe ser administrado de manera responsable.

La funcionaria explicó que existe una conexión entre las aguas subterráneas y superficiales, por lo que una extracción excesiva de los acuíferos también puede terminar afectando los niveles de los ríos, especialmente en periodos de menor precipitación.

MiAmbiente trabaja junto al Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), el Ministerio de Salud (Minsa) y otras instituciones en el levantamiento y monitoreo de los pozos existentes en el país.

En 2025 fueron contabilizados alrededor de 3,700 pozos y actualmente las autoridades verifican cuáles permanecen operativos, además de realizar muestreos para conocer la calidad del agua y determinar si es apta para consumo humano, agricultura o actividades pecuarias.

Estudios para evitar perforaciones indiscriminadas

Uno de los puntos de atención está en el Arco Seco, donde se busca identificar las zonas con mayor disponibilidad de aguas subterráneas para orientar futuras perforaciones.

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Atencio explicó que también existen indicios de sobreexplotación en algunas cuencas de Azuero, por lo que la entidad considera necesario contar con información científica antes de recurrir nuevamente a los acuíferos como respuesta ante una eventual escasez.

La intención, dijo, es que las decisiones sobre nuevos pozos no se tomen de manera indiscriminada y que el recurso subterráneo pueda mantenerse como una reserva para periodos de mayor necesidad.

El Niño reducirá la disponibilidad de agua

El fenómeno de El Niño está asociado a un déficit de lluvias y un aumento de las temperaturas, particularmente en la vertiente del Pacífico.

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Atencio aclaró que El Niño no significa que dejará de llover. De acuerdo con las proyecciones que maneja la entidad, las lluvias continuarán durante septiembre, octubre y noviembre, aunque por debajo de los valores normales.

El mayor impacto sobre la disponibilidad del recurso podría hacerse más evidente a partir de diciembre, cuando se espera que el déficit en los principales ríos sea más marcado y pueda generar dificultades para algunas plantas potabilizadoras.

Entre los ríos que permanecen bajo vigilancia están La Villa y Estibaná en Los Santos, río Grande y río Chico en Coclé, Chiriquí Viejo, San Pablo y San Pedro en Veraguas, principalmente en la vertiente del Pacífico.

Los niveles mínimos requeridos para garantizar la operación de las plantas potabilizadoras varían de acuerdo con cada río y sistema de abastecimiento.

Menos caudal también puede aumentar la concentración de contaminantes

La reducción de los caudales no solo representa un riesgo para la disponibilidad de agua.

MiAmbiente también advierte que cuando disminuye el volumen de los ríos, se reduce su capacidad natural de diluir y depurar contaminantes. Esto puede provocar una mayor concentración de sustancias contaminantes en los cuerpos de agua.

Ante este escenario, la entidad tiene previsto intervenir 17 sistemas de tratamiento de aguas residuales que presentan problemas o se encuentran colapsados y que están ubicados en áreas relacionadas con fuentes que abastecen plantas potabilizadoras.

Protección de bosques y fuentes de agua

Las autoridades también relacionan la disponibilidad de agua con la protección de las áreas boscosas en las cuencas hidrográficas.

MiAmbiente contempla la protección de unas 300 hectáreas de bosques de galería mediante cercas que impidan el ingreso del ganado y permitan conservar áreas que han sido reforestadas.

La medida busca proteger zonas que cumplen una función importante en la conservación de las fuentes de agua.

Además, las altas temperaturas y condiciones más secas asociadas al escenario climático aumentan la vulnerabilidad de la vegetación ante incendios.

Agua para consumo, agricultura y ganadería

La disponibilidad del recurso también es fundamental para garantizar el abastecimiento de agua para consumo humano, así como para las actividades agrícolas y ganaderas.

En conjunto con el MIDA, las autoridades trabajan en alternativas como reservorios y nuevas fuentes de abastecimiento para reducir la presión sobre las fuentes existentes.

Atencio insistió en que las medidas deben comenzar antes de que se produzca una situación crítica, tomando en cuenta que las proyecciones mantienen lluvias hasta noviembre.

MiAmbiente también busca fortalecer la participación de las comunidades en la protección del recurso hídrico, con más de 60 proyectos seleccionados a partir de propuestas de organizaciones comunitarias y organizaciones no gubernamentales.

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