Jennifer Lopez obtiene control total de mansión en Beverly Hills tras divorcio con Ben Affleck

La separación entre ambos sigue generando titulares, esta vez por un movimiento clave en la división de bienes que redefine el futuro de una de las propiedades más lujosas de Hollywood.

Jennifer Lopez, actriz / AFP

Jennifer Lopez ahora tiene el control absoluto de la mansión que ambos adquirieron durante su matrimonio, una residencia valorada en aproximadamente 60 millones de dólares y ubicada en una exclusiva zona de Beverly Hills.

“Jennifer Lopez se queda con la mansión de 60 millones de dólares: Ben Affleck le cedió su parte tras el divorcio”

De acuerdo con documentos judiciales revelados por TMZ, el actor decidió transferir su participación en la propiedad como parte de una modificación del acuerdo de divorcio. Este cambio implica que Lopez no solo pasa a ser la única propietaria del inmueble, sino también la única beneficiaria de cualquier ganancia futura en caso de venta.

“La artista asumiría el control total del inmueble y cualquier ganancia futura si logra vender la lujosa propiedad”.

El acuerdo incluye detalles específicos sobre las implicaciones fiscales de la transferencia. Según los registros, ambas partes asumieron responsabilidades tributarias relacionadas con el proceso, enmarcándolo dentro de las normativas aplicables a este tipo de transacciones entre excónyuges.

“Las partes serán responsables de cualquier impuesto derivado de las transacciones/transferencias”; “constituirán una transferencia de propiedad entre cónyuges con motivo del divorcio a efectos del impuesto federal sobre la renta”.

La propiedad, adquirida en 2023, pronto se convirtió en un punto de fricción tras la ruptura de la pareja. La residencia cuenta con 12 habitaciones y 24 baños, y en un inicio fue listada en el mercado por 68 millones de dólares, superando ampliamente su precio de compra. Sin embargo, el proceso de venta ha estado marcado por dificultades.

“La residencia, ubicada en una exclusiva zona de Beverly Hills, cuenta con 12 habitaciones y 24 baños, y fue listada inicialmente por 68 millones de dólares”.

Durante más de un año, la mansión no logró encontrar comprador, atravesando múltiples intentos fallidos de venta, reducciones de precio e incluso un proceso de escrow que no se concretó. En un momento, el valor descendió hasta los 52 millones de dólares antes de ser retirada nuevamente del mercado.

“La casa permaneció más de un año en el mercado sin encontrar comprador”.

Las diferencias entre ambos sobre cómo manejar la propiedad también fueron evidentes. Mientras Affleck buscaba cerrar el capítulo rápidamente, Lopez apostaba por mantener el valor de la vivienda, confiando en una posible revalorización.

“Decidieron listar la casa muy recientemente. Pensaron que podían venderla fuera del mercado, pero tomaron una decisión de último momento para darle más visibilidad. Tienen prisa por venderla. Ben especialmente quiere terminar con la casa. Nunca fue feliz allí. Jennifer cree que pueden obtener más dinero por la casa, por lo que quiere mantener el precio como está. Pero el mercado inmobiliario no está en ese punto y no se está vendiendo. Ben quiere deshacerse de la mansión porque su divorcio terminó y quiere cortar todos los lazos y que esto se acabe. Solo quiere terminarla y venderla. Quiere reducir el precio”.

El nuevo acuerdo cambia completamente el panorama. Ahora, cualquier decisión sobre la venta recaerá exclusivamente en Lopez, quien también asumirá los costos asociados al mantenimiento y posibles negociaciones. Uno de los aspectos más comentados es que, según TMZ, Affleck habría cedido su parte sin recibir compensación económica directa.“Affleck habría renunciado a su parte ‘gratis’”

La pareja finalizó oficialmente su divorcio en febrero de 2025, tras dos años de matrimonio y una historia que se remonta a más de dos décadas. Aunque su separación legal ya estaba resuelta, esta propiedad representaba uno de los últimos vínculos materiales entre ambos.

En paralelo, ambos han reorganizado sus vidas. Affleck adquirió una nueva residencia en Pacific Palisades por cerca de 20 millones de dólares, mientras que Lopez compró una propiedad en Calabasas valorada en aproximadamente 21 millones. Aun así, la artista habría permanecido en la mansión de Beverly Hills mientras realizaba ajustes en su nuevo hogar.

Con este nuevo escenario, Jennifer Lopez queda en una posición estratégica dentro del mercado inmobiliario de lujo, mientras que Ben Affleck logra cerrar definitivamente un capítulo personal y financiero. La mansión, aún sin comprador, se mantiene como una de las propiedades más comentadas del momento, reflejando no solo el lujo de sus propietarios, sino también las complejidades que pueden surgir incluso en las separaciones más mediáticas.

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