¡Alerta! La basura espacial ya alcanza las 9,300 toneladas sobre la órbita de la Tierra

La basura espacial se ha convertido en una amenaza real para la Tierra
La basura espacial se ha convertido en una amenaza real para la Tierra

La basura espacial, al igual que el cambio climático se han convertido en problemas mayúsculos para la Tierra que cada vez, se ve más golpeada por los efectos causados por el consumismo exagerado de las personas. Si las potencias mundiales no hacen nada al respecto ahora, las consecuencias podrían ser irreversibles para las futuras generaciones.

Según datos facilitados por la Agencia Espacial Europea (ESA), sobre la Tierra hay actualmente más de de 9,300 toneladas de basura espacial y 28,160 objetos artificiales no funcionales que las redes de vigilancia espacial rastrean regularmente y que se mantienen en su catálogo.

A las dificultades que enfrenta el mundo con el cambio climático, ahora se le suma la basura espacial, una amenaza real, que ha empeorado a raíz del cambio climático. De hecho, uno es consecuencia del otro.

Las actividades humanas, cada vez más relacionadas con el consumo de tecnología, dejan demasiados satélites inactivos y fragmentos desechados de maquinaria en la órbita terrestre. Si no se vigila, la basura espacial podría generar problemas significativos a las futuras generaciones y dificultaría cada vez más el acceso al espacio o, en el peor de los casos, lo imposibilitaría.

Los cambios en la atmósfera causados por las emisiones de dióxido de carbono podrían aumentar la cantidad de escombros que permanece en órbita.

De manera natural, la atmósfera de la Tierra empuja los desechos hacia abajo y los incinera en la tropósfera, pero el aumento en los niveles de dióxido de carbono está reduciendo la densidad de la atmósfera superior, lo cual podría disminuir este efecto. Según un estudio presentado el mes pasado en la Conferencia Europea sobre Basura Espacial, el problema ha sido subestimado y la cantidad de basura espacial en órbita podría, en el peor escenario posible, aumentar 50 veces para 2100.

El escape de calor provoca la disminución en el volumen de la atmósfera, por lo tanto en su densidad. Brown y su equipo aseguran que, debido al aumento en los niveles de dióxido de carbono, desde el año 2000 se ha perdido un 21 por ciento de la densidad de la atmósfera a 402 kilómetros de altitud. Para 2100, si se duplican los niveles actuales de dióxido de carbono, conforme la evaluación del peor escenario posible que realizó el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, esa cifra podría aumentar al 80 por ciento.

Para la basura espacial, las consecuencias son importantes. En la actualidad, a una altitud menor o igual a 402 kilómetros orbitan más de 2500 objetos de un tamaño superior a 10 centímetros. En el peor escenario posible, un aumento en la vida orbital de hasta 40 años implicará que menos objetos serán arrastrados a la atmósfera inferior. La cantidad de objetos a esa altitud se incrementará 50 veces, a unos 125.000.

los objetos que se desprenden de los satélites artificiales terminan convirtiéndose en desechos espaciales
los objetos que se desprenden de los satélites artificiales terminan convirtiéndose en desechos espaciales

Amazon y SpaceX en el ojo de la tormenta

Los hallazgos también podrían plantear desafíos para las autoridades regulatorias y los operadores de satélites, en especial SpaceX, Amazon y otras empresas que buscan construir megaconstelaciones de miles de satélites para emitir servicios de internet a la superficie desde una órbita baja de la Tierra.

En este sentido, la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC, por su sigla en inglés) aprobó una petición de SpaceX de disminuir las órbitas de casi 3,000 satélites en su constelación Starlink, bajo el argumento de que la atracción atmosférica barrerá de manera natural los satélites inactivos y los desechos en un tiempo razonable.

Incluso un aumento moderado de la vida útil de las grandes constelaciones podría plantear problemas importantes. “Si la nave espacial de SpaceX vuelve a entrar de manera pasiva en 10 o 15 años, ¿sería suficiente?”, se pregunta Hugh Lewis, un experto en basura espacial de la Universidad de Southampton en Inglaterra y coautor del artículo que se presentará para ser arbitrado en los próximos meses. “Hay verdaderos motivos para estar alarmados”.

***Con información de nytimes.com***

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