EN VIVO | Audiciencia por el caso Odebrecht

Emmanuel Macron y las gafas de sol en Davos: la razón detrás del gesto viral

El episodio de las gafas de sol en Davos demuestra cómo, en la era de la hiperexposición mediática, incluso un detalle médico menor puede transformarse en un fenómeno informativo.

Emmanuel Macron, presidente de Francia, con lentes oscuros en el foro de Davos / AFP

La participación del presidente francés Emmanuel Macron en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, no solo generó atención por el contenido de su discurso, sino también por un detalle poco habitual en este tipo de escenarios.

El mandatario realizó toda su intervención sin quitarse unas gafas de sol estilo aviador, un gesto que rápidamente despertó curiosidad y comentarios tanto en medios internacionales como en redes sociales.

Lejos de tratarse de una elección estética o de una estrategia de imagen cuidadosamente calculada, el propio presidente se encargó de aclarar que el accesorio respondía a una necesidad médica. Macron, que llevaba lentes con espejo azul, explicó de manera directa el motivo antes de avanzar con su intervención: “Disculpen estas gafas, que se deben a un pequeño problema. Tengo que usarlas durante un tiempo, así que tendrán que aguantarme así”, dijo ante los asistentes.

El uso de las gafas ya había generado antecedentes días antes. El pasado 15 de enero, durante su discurso de Año Nuevo ante el Ejército francés, el jefe de Estado apareció con el ojo visiblemente enrojecido e irritado. En aquella ocasión, Macron optó por abordar el tema con naturalidad y sin dramatizar la situación: “Debo pedirles que disculpen el aspecto poco estético de mi ojo”, comentó entonces, restándole importancia pública al problema.

En Davos, sin embargo, el contexto internacional amplificó el detalle. Las imágenes del presidente francés con gafas oscuras durante un foro económico de alto nivel se viralizaron rápidamente, dando lugar a comparaciones con la estética de la película Top Gun y alimentando especulaciones sobre una supuesta estrategia de imagen. Ante el creciente interés, el Palacio del Elíseo también se pronunció para aclarar la situación y despejar cualquier duda.

Desde la presidencia francesa se explicó que Macron padece una hemorragia subconjuntival en el ojo derecho, una afección ocular que, aunque llamativa a simple vista, es considerada inofensiva. Este tipo de hemorragia ocurre cuando un pequeño vaso sanguíneo se rompe bajo la conjuntiva, generando una mancha roja intensa que puede provocar molestias, sensibilidad a la luz y una apariencia alarmante, aunque sin consecuencias graves para la visión.

Especialistas en oftalmología señalan que este tipo de afecciones suelen resolverse de forma espontánea en el transcurso de varias semanas, sin necesidad de tratamientos invasivos. En algunos casos, el uso de gafas de sol ayuda a reducir la incomodidad causada por la luz intensa, especialmente en ambientes con focos directos o pantallas, como ocurre en eventos internacionales de gran escala.

La decisión de Macron de mantener las gafas durante toda su intervención fue, por tanto, una medida práctica más que una declaración de estilo. Aun así, el episodio volvió a poner de relieve cómo la imagen de los líderes políticos es analizada al detalle, incluso cuando se trata de cuestiones de salud menores. En escenarios de alta visibilidad como Davos, cualquier gesto, accesorio o variación del protocolo habitual puede convertirse rápidamente en tema de debate global.

Te puede interesar: Karol G y Feid ponen fin a su romance: la historia detrás de una separación manejada en privado

Te puede interesar: Arcángel en el centro del debate por estatua dorada en espacio histórico de San Juan

Más allá de la anécdota visual, el presidente francés mantuvo el foco en su mensaje político y económico, dejando claro que el incidente no afectó su agenda internacional ni su capacidad de intervención. Su actitud relajada al explicar la situación contribuyó a desactivar especulaciones y reforzó una imagen de transparencia ante la opinión pública.

El episodio de las gafas de sol en Davos demuestra cómo, en la era de la hiperexposición mediática, incluso un detalle médico menor puede transformarse en un fenómeno informativo. En este caso, la explicación fue sencilla: no se trató de una apuesta por el estilo ni de una referencia cinematográfica, sino de una medida temporal de salud que acompañó a Emmanuel Macron en uno de los foros económicos más influyentes del mundo.

Temas relacionados

Si te lo perdiste
Lo último