La Trampa
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La Fundación Agua y Tierra, que desde hace 15 años trabaja en la protección de tortugas marinas, también sufre las consecuencias del sismo. Las palizadas arrastradas por el río se acumularon en la playa Mata Oscura, obstaculizando el acceso de las tortugas a los sitios de desove y complicando las labores de rescate y reubicación de nidos.
Diego Ábrego, integrante de la patrulla de búsqueda de nidos, explicó que la acumulación de troncos podría provocar que algunas tortugas migren hacia otras playas, lo que reduciría la cantidad de anidaciones en este sector.
«Hemos visto cómo la playa se ha llenado de troncos, dificultando la anidación de las tortugas y, obviamente, eso va a hacer que algunas comiencen a emigrar o a buscar nuevas playas. Va a representar una baja en cuanto al número de anidaciones para nuestra playa aquí en Mata Oscura», advirtió.
Durante la temporada de desove de 2026, en Mata Oscura se han reubicado 180 nidos: cinco de tortuga carey y 175 de tortuga lora. También se han registrado avistamientos de tortugas verdes, aunque todavía no se han realizado reubicaciones de nidos de esta especie.
Cary Rodríguez, rescatista de nidos, indicó que la temporada comenzó con cifras bajas debido al fenómeno de El Niño, una situación que se agravó después del terremoto y las inundaciones.
«Este año ha empezado un poquito bajo debido al fenómeno de El Niño. Era un estimado que teníamos esperado, pero con el tema del terremoto y las inundaciones ha pasado que el mes de octubre, que es un mes muy próspero para tortugas marinas, se ha visto reducida la anidación. Después del terremoto solo hemos reportado dos nidos que han sido rescatados en el vivero», explicó.
A las afectaciones ambientales se suma otra amenaza: la depredación de nidos por personas y perros, cuyas huellas también se observan en la playa, a pocos metros de los sitios de anidación.
Ábrego explicó que la fundación rescata anualmente cerca de 200 nidos, que representan alrededor de 17 mil neonatos de tortugas marinas. Entre las especies que protegen están la tortuga verde y la carey, esta última considerada en peligro crítico de extinción.
La organización reubicó 75 nidos en 2011 y alcanzó su cifra récord de 300 en 2020. Actualmente mantiene un promedio anual de 200 nidos protegidos.
Emprendimientos turísticos también resienten las pérdidas
Los efectos del terremoto también alcanzaron a los pequeños negocios que forman parte de la Ecorruta de la Tortuga Marina. Algunos permanecen cerrados debido a los daños en sus instalaciones, mientras otros han dejado de recibir visitantes, lo que afecta directamente los ingresos de las familias que dependen de esta actividad.
En la finca de Hilda González, los visitantes podían conocer el proceso tradicional de elaboración de raspadura, desde el corte de la caña de azúcar hasta la preparación del jugo en la cocina de la miel. Sin embargo, la actividad turística está suspendida.
González lamentó que, además de las pérdidas económicas, el cierre representa un golpe emocional, pues se trata de una actividad a la que ha dedicado tiempo y esfuerzo.
«Yo doy el tour, les enseño la parcela y después les muestro cómo es el procedimiento de la cocina de la miel, cómo se hace, cuántas horas hay que cocinar el jugo de caña, el guarapo, así tradicionalmente. Todo eso me hace falta y yo me pongo a pensar: eso también me ha afectado bastante, porque yo esto lo amo», contó.
Una situación similar enfrenta Artesanías Cataleya, donde los visitantes podían preparar y degustar queques caseros, además de adquirir cocadas y artesanías. El terremoto provocó el colapso de la vivienda donde funcionaba la cocina, obligando a suspender temporalmente sus actividades.
Omaira Montenegro, artesana de Cataleya, recordó que el negocio representaba una fuente de ingresos para su familia.
«Por aquí, en días normales, buscaban los queques, las cocadas y algunas artesanías. Era algo que nos ayudaba a tener el efectivo para nuestras metas», relató.
Ahora, asegura que todo está paralizado y que la reconstrucción será difícil.
«Si ya se observa, mi casa la perdí toda. Es algo que vamos a demorar, porque no es fácil empezar de cero nuevamente y no hemos tenido el apoyo», manifestó.
La caída en la llegada de visitantes también afecta a establecimientos como la Fonda Mamá Regina. Su propietaria, Elizabeth Vargas, explicó que desde el terremoto no han recibido turistas.
«Ahora, después del sismo, de la Ecorruta no hemos tenido a nadie. No sé si tienen algunos contactos para que vengan, pero por ahora nadie», expresó.
Una ruta que busca levantarse
La Ecorruta de la Tortuga Marina, impulsada por Jacinto Rodríguez, participante de Héroes por Panamá 2015, reúne 20 emprendimientos que integran conservación ambiental, cultura y sustento familiar.
Entre sus atractivos están la experiencia de conservación y protección de tortugas marinas en playa Mata Oscura, así como las propuestas gastronómicas y artesanales de las comunidades.
Actualmente, el Centro de Experiencia de la Tortuga también funciona como punto de acopio para recibir ayuda destinada a las comunidades afectadas por el terremoto.
Pese a los daños ambientales, las viviendas afectadas y la paralización de varios negocios, los emprendedores mantienen la esperanza de recuperarse, reabrir sus puertas y devolverle la actividad a una ruta turística que representa una fuente de ingresos y una apuesta por la conservación de la naturaleza.