Parlamento japonés propone cambios en sucesión imperial ante escasez de hombres
El resto de los posibles sucesores son mujeres o hombres de edad avanzada. Después de Hisahito, el miembro masculino más joven es su padre, el príncipe heredero Akishino, hermano del emperador, quien tiene 60 año
El Parlamento de Japón aprobó este miércoles una propuesta para modificar las normas de sucesión imperial, con el objetivo de enfrentar la creciente escasez de hombres jóvenes elegibles para heredar el Trono del Crisantemo.
Sin embargo, la iniciativa no contempla la posibilidad de que una mujer pueda convertirse en emperatriz, pese a que esa opción cuenta con un amplio respaldo entre la población japonesa.
Actualmente, la Casa Imperial japonesa se rige por estrictas normas que permiten acceder al trono únicamente a los descendientes varones de la línea masculina de la familia.
Como consecuencia, el futuro de la monarquía depende en gran medida del príncipe Hisahito, de 19 años, sobrino del emperador Naruhito y único integrante joven de sexo masculino dentro de la familia imperial.
El resto de los posibles sucesores son mujeres o hombres de edad avanzada. Después de Hisahito, el miembro masculino más joven es su padre, el príncipe heredero Akishino, hermano del emperador, quien tiene 60 años.
Medidas para ampliar la línea sucesoria
Ante esta situación, los legisladores respaldaron una reforma de la Ley de la Casa Imperial destinada a preservar la continuidad de la institución.
Entre las principales medidas propuestas se encuentra permitir que las mujeres de la familia imperial mantengan su estatus real incluso después de contraer matrimonio con personas ajenas al linaje imperial.
Asimismo, se plantea la posibilidad de incorporar a la familia imperial a parientes lejanos varones mediante adopción.
No obstante, el proyecto evita abordar uno de los debates más sensibles: permitir que las mujeres accedan al trono.
"Dadas todas las opiniones divergentes, creemos que hemos logrado producir el mejor resultado posible", afirmó Eisuke Mori, presidente de la Cámara Baja, durante una conferencia de prensa previa a la presentación de la propuesta ante la primera ministra Sanae Takaichi.
El Gobierno japonés deberá ahora redactar las modificaciones legales correspondientes y remitir nuevamente el proyecto al Parlamento para su discusión y eventual aprobación.
Mori expresó su intención de que el proceso legislativo concluya antes de mediados de julio.
Una familia imperial cada vez más reducida
Según explicó el propio Mori, los hombres que ingresen a la familia imperial mediante adopción no podrán heredar el trono directamente.
Sin embargo, sus descendientes sí podrían ser incorporados a la línea de sucesión, ampliando así las opciones futuras para la continuidad de la monarquía.
Actualmente, la familia imperial japonesa está integrada por apenas 16 miembros.
De ellos, solo cinco son hombres: el emperador Naruhito, de 66 años; su hermano, el príncipe heredero Akishino, de 60; el príncipe Hisahito, de 19; el emperador emérito Akihito, de 92 años; y el hermano menor de este último, de 90 años.
La situación ha reavivado el debate sobre el papel de las mujeres dentro de la monarquía japonesa.
El emperador Naruhito tiene una única hija, la princesa Aiko, quien, de acuerdo con la legislación vigente, deberá abandonar la familia imperial si decide casarse con una persona que no pertenezca a la realeza.
Por ahora, pese a la creciente presión social para modernizar las reglas de sucesión, Japón mantiene intacta la prohibición de que una mujer ocupe el Trono del Crisantemo.