Cuando los ángeles caen
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El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el lunes que el estrecho de Ormuz habrá reabierto totalmente el viernes, después de que Washington y Teherán anunciaran un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
Aunque el contenido del acuerdo no se ha divulgado, Irán indicó que las negociaciones deben comenzar como máximo dentro de 60 días con el objetivo de alcanzar un acuerdo definitivo en cuestiones espinosas como su programa nuclear o las sanciones contra su economía.
En declaraciones previas a una cumbre del G7 en Francia, Trump dijo que el estrecho estará "completamente abierto" el viernes y añadió que no "cree" que haga falta "mucha ayuda" para mantener esa vía marítima crucial abierta.
"Los barcos, algunos cargados de petróleo, están comenzando a salir del estrecho de Ormuz", había afirmado antes en su red Truth Social.
El cierre de Ormuz ha tenido un gran impacto en la economía mundial, provocando inflación en numerosos países y problemas de suministro de fertilizantes necesarios para la producción de alimentos, entre otros.
Irán lo bloqueó desde que empezó la guerra, desencadenada por un ataque de Estados Unidos e Israel contra la república islámica el 28 de febrero.
La noticia del acuerdo fue recibida con alivio por parte de la comunidad internacional, tras meses de violencia y de caos económico.
Luego del anuncio, los precios del crudo se desplomaron y tanto el Brent como el WTI se cotizaban alrededor de los 80 dólares por barril.
Según Estados Unidos y Pakistán, mediador en el conflicto, el acuerdo debía firmarse el viernes en Suiza.
Pero un funcionario de la administración estadounidense dijo este lunes que Trump, el vicepresidente JD Vance y el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qaliabaf, ya lo han rubricado electrónicamente.
"El presidente quiso firmarlo personalmente porque quería mostrar su... dedicación para lograr que esto llegue a una resolución exitosa", dijo el funcionario, que habló con los periodistas bajo condición de anonimato.
El viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, indicó que Teherán y Washington conversarán para encontrar un "acuerdo final" dentro de dos meses.
El ejército iraní ensalzó el acuerdo como una victoria, afirmando que habían "humillado" a Estados Unidos e Israel, y el presidente Masud Pezeshkian se refirió a él como "un gran logro" para toda la región.
Sin embargo, el portavoz de la cancillería, Esmail Baqai, apuntó que Irán aún siente una "profunda desconfianza" hacia Estados Unidos y que el acuerdo marco solo es "una etapa para reducir las tensiones".
El vocero hizo hincapié en que Estados Unidos debe asegurarse de que Israel se compromete a dejar de atacar Líbano, en virtud del acuerdo.
Líbano se vio arrastrado a la guerra en Oriente Medio a principios de marzo, cuando el grupo Hezbolá, respaldado por Irán, atacó Israel en represalia por el asesinato del líder supremo iraní, lo que acarreó bombardeos israelíes y una invasión terrestre.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, señaló que las fuerzas israelíes permanecerán en Líbano, Siria y la Franja de Gaza indefinidamente.
En Israel, el acuerdo fue criticado por representantes políticos de todo el arco parlamentario.
El presidente libanés, Joseph Aoun, manifestó su esperanza en que el acuerdo ponga "fin definitivamente" al conflicto entre Israel y el movimiento chiita Hezbolá.
Hezbolá, en tanto, expresó su "profunda gratitud" a Irán por haber insistido en que Líbano fuera incluido en el acuerdo.
Aún así, medios estatales libaneses informaron de un bombardeo israelí tras el acuerdo, que mató a una persona en el sur del país.
Con todo, los detalles del acuerdo siguen sin estar claros.
Baqai dijo que Washington se había "comprometido" a liberar los activos iraníes congelados en el extranjero y a compensar al país por los daños sufridos durante la guerra.
La agencia de noticias iraní Mehr había informado anteriormente de que Estados Unidos liberaría 12.000 millones de dólares en activos congelados de Irán antes del inicio de las negociaciones.
Según Baqai, Teherán pedirá que, en cuanto se haya negociado un acuerdo definitivo con Washington que incluya su programa nuclear, el Consejo de Seguridad de la ONU lo ratifique.
Vance dijo el lunes que Estados Unidos espera que Irán no cobre peajes en el estrecho de Ormuz, pero que el tema se tratará dentro del acuerdo.
Baqai, en tanto, indicó que Irán cobrará tasas por servicios marítimos.
El secretario general de la ONU, António Guterres, celebró el anuncio del acuerdo como un "paso crucial" hacia la paz.
El acuerdo fue recibido con alivio por la comunidad internacional. Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Canadá dijeron estar dispuestos a levantar algunas sanciones contra Irán.
Pero en Teherán, Arya, un profesor de inglés de 38 años, consideró que el "acuerdo no fue más que una pérdida para el pueblo de Irán".
"Nuestra gente no volverá a la normalidad; solo hemos perdido el tiempo. El mayor resultado de esta guerra fue que comprendieron que Trump no es aliado suyo", comentó.