Andalucía, prueba electoral clave para Pedro Sánchez tras derrotas socialistas
La apuesta es especialmente significativa en Andalucía, territorio de 8,7 millones de habitantes que fue bastión socialista durante casi cuatro décadas hasta 2019.
Los socialistas del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, enfrentan este domingo en Andalucía, la región más poblada de España, una prueba electoral clave, tras una cadena de derrotas frente a la derecha y a un año de las elecciones generales.
Sánchez, que recientemente ha reforzado su perfil internacional al posicionarse como uno de los principales líderes de izquierda frente al presidente estadounidense Donald Trump y al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, atraviesa un momento complicado en el ámbito interno, marcado por escándalos de corrupción que salpican a familiares y antiguos colaboradores cercanos.
La apuesta es especialmente significativa en Andalucía, territorio de 8,7 millones de habitantes que fue bastión socialista durante casi cuatro décadas hasta 2019. Allí, la candidata del PSOE es María Jesús Montero, quien hasta marzo fue la número dos del gobierno español.
Según encuestas recientes, el Partido Popular (PP, derecha) estaría cerca de conservar su mayoría absoluta en el Parlamento andaluz, mientras que el PSOE podría registrar el peor resultado de su historia en la región.
Este posible revés se sumaría a las derrotas sufridas por los socialistas en Extremadura, Aragón y Castilla y León, regiones donde el PP logró imponerse, aunque en algunos casos con apoyo de la extrema derecha de Vox.
La campaña andaluza también ha estado marcada por fuertes ataques cruzados. El actual presidente regional y candidato del PP, Juan Manuel Moreno, ha centrado parte de su discurso en cuestionar la gestión económica de Montero durante su paso por el Ministerio de Hacienda. Por su parte, la socialista ha criticado la gestión sanitaria del gobierno andaluz tras el escándalo relacionado con mujeres que desarrollaron cáncer de mama sin recibir seguimiento médico oportuno.
Para analistas políticos, una derrota en Andalucía supondría un golpe simbólico importante para Sánchez, aunque advierten que aún falta un año para las elecciones generales y que el mandatario podría intentar reposicionar el debate en temas internacionales o económicos, donde mantiene mayor fortaleza política.