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Una española de 25 años que quedó parapléjica como consecuencia de un intento de suicidio recibió este jueves la eutanasia, tras una larga batalla legal con su padre.
Noelia, como es conocida, falleció este jueves en el centro de Sant Pere de Ribes, a unos 40 km de Barcelona, en el que residía desde hace un tiempo, según informaron medios españoles.
“A ver si ya por fin puedo descansar, porque ya no puedo más. No puedo más con esta familia, no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta”, había dicho en una entrevista emitida el miércoles en la cadena Antena 3.
El Parlamento aprobó en 2021 la ley que despenaliza la eutanasia, convirtiendo a España en uno de los pocos países que permiten a un paciente incurable recibir ayuda para morir y evitar un “sufrimiento intolerable”, siempre que cumpla estrictos requisitos.
Noelia quedó parapléjica en 2022 tras lanzarse de un quinto piso en un intento de suicidio. Relató una vida marcada por el sufrimiento, incluyendo una infancia bajo tutela del Estado, agresiones sexuales e intentos de suicidio.
“Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir”, expresó, aunque aclaró que no desea ser “ejemplo de nadie”.
El caso generó un gran impacto en España, especialmente después de que su padre iniciara una batalla legal para detener la eutanasia autorizada por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña.
En agosto de 2024, el progenitor presentó un recurso que logró suspender temporalmente el proceso. Con el respaldo de la asociación Abogados Cristianos, argumentó que la joven tenía problemas de salud mental que podían afectar su capacidad de decidir.
“No estamos ante una eutanasia, estamos ante un suicidio asistido”, afirmó el abogado José María Fernández.
Sin embargo, en una audiencia posterior, la joven ratificó su decisión. Todas las instancias judiciales rechazaron frenar el proceso, incluyendo el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Desde la asociación Derecho a Morir Dignamente, su presidenta, Cristina Vallès, advirtió sobre el uso de recursos legales para frenar estos casos:
“Nos ha enfadado y preocupado muchísimo que se busquen grietas para intentar bloquear la ley”.
Por su parte, la Conferencia Episcopal Española calificó la eutanasia como una “derrota social”, señalando que la respuesta al sufrimiento debe ser el acompañamiento y los cuidados.
La legislación española establece que la persona debe ser capaz y consciente, hacer la solicitud por escrito y recibir la aprobación de una comisión evaluadora.
Desde la entrada en vigor de la ley en 2021 hasta finales de 2024, 1.123 personas han recibido la eutanasia en España, según datos del Ministerio de Sanidad.