La justicia ordena a Países Bajos a proteger a la isla de Bonaire contra el cambio climático
Habitantes de esa isla, situada frente a las costas de Venezuela, se asociaron a la oenegé Greenpeace para llevar ante la justicia al Estado neerlandés y exigir medidas concretas contra el aumento del nivel del mar.
La Haya, Países Bajos/Un tribunal neerlandés concluyó este miércoles que Países Bajos no hace lo suficiente para proteger del cambio climático a los habitantes de la isla caribeña de Bonaire, parte de su territorio.
Habitantes de esa isla, situada frente a las costas de Venezuela, se asociaron a la oenegé Greenpeace para llevar ante la justicia al Estado neerlandés y exigir medidas concretas contra el aumento del nivel del mar.
"El gobierno neerlandés no hace lo suficiente para proteger a los habitantes de Bonaire del cambio climático y de sus consecuencias", declaró el tribunal de La Haya.
En el fallo, la corte señala que los residentes de esa isla reciben un "trato distinto a los habitantes de Países Bajos europeos, sin ningún motivo justificable".
Además, da al Estado un plazo de 18 meses para fijar "objetivos claros y vinculantes (...) en materia de reducción de gases de efecto invernadero" y le ordena "elaborar un plan de adaptación que incluya a Bonaire y que sea aplicable en 2030".
"Se trata de una victoria verdaderamente histórica. Los habitantes de Bonaire por fin obtienen el reconocimiento de que el gobierno discrimina y debe protegerlos de las olas de calor extremo y de la subida del nivel del mar", declaró a la AFP Marieke Vellekoop, directora de Greenpeace Países Bajos.
Para la organización, este proceso "podría sentar un precedente de importancia mundial", pues representa el primer caso importante desde que la Corte Internacional de Justicia emitiera en julio un dictamen consultivo que señala que los Estados que incumplen sus obligaciones climáticas cometen un acto "ilícito".
Los denunciantes, basados en un estudio de la Universidad Libre de Ámsterdam, aseguran que el mar podría tragarse hasta una quinta parte de la superficie de Bonaire antes de que termine este siglo, excolonia neerlandesa donde viven unas 27.000 personas.
"El cambio climático no es una amenaza lejana para nosotros", dijo durante una de las audiencias el año pasado un vecino de Bonaire, Onnie Emerenciana, al describir un "calor insoportable".