Jefa de Gabinete de Perú renuncia un día antes de pedir voto de confianza al Congreso
La salida de Miralles implica también el cese de los otros 18 ministros que conforman el gabinete.
La presidenta del Consejo de Ministros de Perú, Denisse Miralles, renunció este martes, un día antes de su presentación ante el Parlamento para pedir un voto de confianza, lo que conlleva la salida de todo el gabinete.
La economista, de 49 años, se mantuvo por 21 días en sus funciones como mano derecha del presidente interino, el izquierdista José María Balcázar, quien asumió el poder en febrero.
La salida de Miralles implica también el cese de los otros 18 ministros que conforman el gabinete.
"En atención a la solicitud que (...) tuvo a bien formularme (...), hago efectiva la presente renuncia", dijo Miralles a Balcázar en una carta difundida por la Presidencia del Consejo de Ministros.
Según las normas peruanas, quien asuma la jefatura del gabinete debe solicitar un voto de confianza o investidura al Congreso dentro de sus primeros 30 días en el cargo. Si los legisladores no se lo conceden, debe proceder con su renuncia y la de todos sus ministros.
Según la prensa local, el Congreso, controlado por la oposición derechista, no iba a aprobar la moción de confianza en la sesión del miércoles.
Durante su breve gestión, Miralles se enfrentó a una crisis por desabastecimiento de gas que impactó principalmente a la capital Lima, de 10 millones de habitantes, debido a un accidente en el tubo de traslado del combustible.
Su despacho ordenó teletrabajo en el sector público y clases virtuales en todos los centros educativos por una semana. El suministro de gas se restableció el viernes.
"La Presidencia de la República del Perú agradece a la señora Denisse Miralles por los servicios prestados a la nación (...) en un contexto importante para el país", indicó la oficina de Balcázar en un comunicado publicado en redes sociales.
Se tiene prevista la juramentación de un nuevo gabinete ministerial este mismo martes.
Balcázar gobernará el país por un período que se extenderá hasta finales de julio, cuando será reemplazado por un nuevo presidente elegido en las urnas.