Una Luz de Esperanza
En vivo
Cientos de trabajadores y jubilados marcharon el lunes en Caracas para exigir un aumento de los salarios "de hambre" y las pensiones "de muerte", congelados desde hace cuatro años y carcomidos por una crónica alza de precios.
El salario mínimo en Venezuela equivale actualmente a 28 centavos de dólar, mientras que la inflación anual supera el 600%. El último ajuste fue decretado en 2022 por Nicolás Maduro, depuesto el 3 de enero en una operación militar de Estados Unidos, y desarrolló un ingreso base de 28 dólares.
"¡Esto ya no es un salario!", dijo a la AFP Pilar Navarro, pensionada de 72 años. "¿Qué va a hacer una con esta pensión que no alcanza para nada? Si no es por mi hijo que me ayuda, no podría comprar mis medicinas".
Aunque el ingreso puede llegar a 150 dólares con bonos estatales, sigue siendo insuficiente frente a los 645 dólares que, según estimaciones privadas, cuesta la canasta básica de alimentos para una familia.
"Free the salario", rezaba una pancarta en la manifestación, una alusión irónica a la consigna oficialista "Free Maduro", utilizada por el chavismo para pedir la liberación del exmandatario, encarcelado en Nueva York.
Los manifestantes preveían llegar al Ministerio del Trabajo, pero fueron bloqueados por un grupo de motorizados de partidarios del chavismo y por policías antimotines.
Los sindicatos exigen elevar el salario mínimo a 200 dólares. Piden que se utilicen los recursos del fondo creado con ingresos petroleros administrados por Estados Unidos a partir de una nueva relación con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Una página del gobierno interino muestra ingresos por 300 millones de dólares y egresos por el mismo monto por concepto de "aumento del ingreso mínimo integral", sin más detalles.
"Si ha ingresado dinero del petróleo al fondo, deben utilizarlo para aumentar los salarios", demandó Griselda Sánchez, dirigente sindical.
Los economistas, sin embargo, coinciden en que Venezuela no está en capacidad de llevar los sueldos al nivel que demandan los trabajadores.
En paralelo, el chavismo marchó para exigir el levantamiento de las sanciones internacionales, que responsabilizan a todos los hombres económicos del país. Washington ha flexibilizado parcialmente estas medidas tras la salida de Maduro.
Sin sanciones, "podemos atender mejor el tema de los salarios", dijo el poderoso dirigente Diosdado Cabello, ministro del Interior.