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Transportistas paralizaron este martes el servicio público en varias ciudades de Bolivia y bloquearon carreteras a lo largo del país, en una protesta contra el gobierno por la escasez y la mala calidad de los combustibles.
Las calles de La Paz, sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo, amanecieron con poco tráfico debido a que los choferes de buses, minibuses y taxis acataron un paro nacional, constató la AFP.
Lo mismo ocurrió en las ciudades de El Alto (oeste), Sucre (sureste), Cochabamba (centro) y Oruro (sur), según medios locales.
La estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) también reportó más de 70 puntos de bloqueo en las rutas del país.
Los choferes le exigen al presidente centroderechista Rodrigo Paz un abastecimiento regular de combustibles y garantizar su calidad, pues en los últimos meses una gasolina contaminada dañó miles de motores, según reconocieron las autoridades. También reclaman mejorar el estado de las vías nacionales.
El paro responde al "incumplimiento de todos los acuerdos que se han hecho" entre transportistas y el gobierno, dijo en conferencia de prensa Lucio Gómez, representante de la Confederación de Choferes de Bolivia.
El mandatario Paz asumió en noviembre con la promesa de normalizar el suministro de carburantes y eliminar las largas filas en las estaciones de servicio.
Una política de subsidios, una bandera de las gestiones socialistas de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025), agotó los dólares que servían para importarlos y ocasionó la peor crisis económica del país en cuatro décadas.
Y aunque Paz eliminó los subsidios en diciembre, hasta ahora no ha podido dar solución al problema.
Según el dirigente Gómez, "las filas han aparecido" de nuevo, la gasolina de mala calidad sigue afectando al transporte y el gobierno no ha resarcido completamente los daños en los vehículos averiados.
El gobierno ha dado distintas versiones sobre las causas de la contaminación, como mafias internacionales que reemplazan el carburante durante su importación, un supuesto sabotaje de funcionarios o la falta de limpieza durante su almacenamiento.
Gómez indicó que la medida es un "paro escalonado". Se alargará día tras día hasta que el gobierno dé una respuesta a sus reclamos.