Jóvenes en conflicto con la ley reciben sacramentos y apuestan por una nueva vida
Durante su mensaje, monseñor Ulloa destacó la importancia de creer en la juventud y brindar oportunidades reales de transformación.
Ciudad de Panamá, Panamá/Un total de 27 jóvenes del Centro de Cumplimiento de Menores de Las Garzas participaron este sábado de una ceremonia religiosa marcada por la fe, la reflexión y la esperanza, al recibir los Sacramentos de Iniciación Cristiana durante una misa presidida por el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa.
La celebración se llevó a cabo en la capilla Virgen de La Merced, ubicada en Las Garzas, donde los adolescentes cumplieron con los requisitos de bautismo, confirmación y primera comunión, incorporándose formalmente a la Iglesia Católica.
Durante el acto, familiares acompañaron a los jóvenes en este momento significativo. Una madre expresó que la experiencia ha permitido ver cambios positivos en su hijo, tanto en el aspecto espiritual como emocional.
“Gracias a Dios, mi hijo ha podido cambiar. A otros jóvenes les digo que piensen bien antes de actuar y aprovechen las oportunidades de estudiar y salir adelante”, manifestó.
Uno de los jóvenes que recibió el bautismo aseguró sentirse feliz por dar un paso importante en su vida y conocer “el amor de Dios”. Además, envió un mensaje a otros adolescentes para que se alejen de conductas delictivas.
“Dejen el camino malo porque tiene consecuencias. Todos merecemos una segunda oportunidad”, afirmó.
Durante su mensaje, monseñor Ulloa destacó la importancia de creer en la juventud y brindar oportunidades reales de transformación.
“Aunque el mundo los mire con juicio, Dios los mira con amor y esperanza. La sociedad debe verlos no por lo que hicieron, sino por lo que desean hacer de ahora en adelante”, expresó el arzobispo.
Por su parte, Ysati Forte, directora del Instituto de Estudios Interdisciplinarios del Ministerio de Gobierno de Panamá, señaló que este tipo de actividades forman parte del proceso de rehabilitación integral que se impulsa dentro de los centros de cumplimiento.
“Esto no es un depósito. Queremos que aprendan, tengan una vida en Cristo y una formación espiritual que les permita reconstruir sus vidas”, sostuvo.
La ceremonia dejó un mensaje de reflexión sobre el papel de la reinserción social y la importancia de brindar acompañamiento espiritual y humano a jóvenes en conflicto con la ley, reafirmando que el error no tiene por qué definir el futuro de una persona.