"Médico de la Salsa" entre Cuba y EEUU

"Médico de la Salsa" entre Cuba y EEUU
Ap
22 2014 - 16:06

En su tema más popular el salsero cubano Manuel González, conocido como Manolín el "Médico de la Salsa", cantaba sobre crear un puente entre Miami y La Habana.

"Un puente de manga largas", rezaba "El puente". "Pa' que la gente e' La Habana venga, pa' que la gente e' Miami vaya".

Ahora, más de una década después, el otrora estudiante de medicina se encuentra a sí mismo navegando su vida a ambos lados.

Prohibido en las ondas radiales de Cuba tras interpretar la canción en La Habana, decidió abandonar el país en 2001 y radicarse en Miami. Pero el año pasado se devolvió a Cuba permanentemente, optando estar en el país que más lo inspira aun cuando sigue vetado en la radio y rara vez puede actuar en público.

Su nuevo álbum, que como su música previa incorpora salsa, música folklórica cubana y funk y explora temas de amor e identidad, lo está grabando en Miami, donde vive su productor y donde tiene acceso a estudios. También se está preparando para una gira por Europa. Y planea regresar a Cuba cuando termine.

"Yo aspiro ser el primer artista independiente de Cuba", dijo en una entrevista con The Associated Press. "Voy a luchar por eso".

González escribió "El puente" durante una visita a Miami y la interpretó por primera vez en Cuba en el 2000, en un club al aire libre llamado La Tropical. La canción y la actuación remataron un creciente choque entre González y el gobierno que comenzó cuando rechazó una solicitud para incluir en una de sus canciones una mención a Fidel Castro y la revolución, dijo, y se exacerbó luego que emprendió una gira independiente por la isla, vendiendo miles de boletos y recaudando dinero para el desarrollo cultural.

Mientras su popularidad con los admiradores crecía en Cuba, su espacio como artista se reducía cada vez más, relató. A González le prohibieron dar más conciertos y lo sacaron de la radio. Aunque los artistas cubanos han comenzado a pronunciarse más contra los límites a los artistas, el Ministerio de Cultura aún tiene un vasto control sobre las artes en la isla. Y frente a tales restricciones, González decidió partir.

En Miami se topó con una ciudad de contrastes: otros artistas cubanos, como los astros de la salsa Los Van Van, vinieron y dieron presentaciones, pero manifestantes protestaron afuera para denunciarlos.

"¿Cómo yo voy a venir buscando libertad y voy a ver esto aquí en Miami?", indagó.

Al principio tuvo dificultades para promover su trabajo en esta ciudad. Pero en el curso de una década, vio que las cosas comenzaron a cambiar: artistas cubanos ahora se presentan casi semanalmente en Miami, por lo general sin ningún problema.

González es uno de varios salseros populares que han abandonado Cuba, pero quizás es el único que ha regresado. Su primer año en Cuba no ha sido fácil: sólo ha podido dar cuatro conciertos, ligándose al programa de alguna otra banda y dependiendo del boca en boca para que la voz se corra entre sus fans, que de algún modo terminan enterándose. Personalmente ha presionado a altos funcionarios del gobierno para que se reinstauren sus derechos como artista, pero dice que no ha obtenido respuesta.

Las canciones en su nuevo álbum las escribió en su mayoría en Cuba, aunque algunas las compuso en Miami. Dijo que aquellas creadas en la isla son "las más alegres".

Tras visitar España e Italia a fines de este mes, volverá a Miami para dar un último concierto y entonces regresará a su país, o al menos lo intentará: antes de volver permanentemente había salido y trató de entrar, pero fue rechazado.

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