El Chavo del 8
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Singapur, Singapur/Antes de que se abran las tiendas, el sonido de las zapatillas deportivas resuena en los pasillos climatizados de un centro comercial en Singapur, convertido en un refugio para los corredores matinales que huyen de la asfixiante niebla de contaminación que reina afuera.
El humo de los incendios en el vecino país de Indonesia ha provocado en las últimas semanas que la calidad del aire en la ciudad-Estado esté en su peor nivel en los últimos diez años.
La situación ha llevado a la anulación de actividades al aire libre y los habitantes buscan adaptarse.
Los adeptos a correr y aquellos que entrenan para competiciones internacionales encontraron una alternativa poco convencional: los grandes centros comerciales.
Es domingo por la mañana y más de 80 corredores han transformado los pasillos de uno de ellos, el Marina Square, en pistas de carrera improvisadas delante de los escaparates.
"Ni esprints, ni adelantamientos, ni gritos", ordena Eugene Beh, de 52 años, fundador del Singapur Runners Club.
El reglamento también prohíbe escupir y correr de frente en pasillos estrechos.
Según Beh, el club ha tenido que anular varias salidas en el exterior debido a la niebla provocada por el humo, que ha llegado empujada por el viento desde los incendios forestales y desde las ciénagas de las islas indonesias de Borneo y Sumatra.
Angeline Zeng, empleada bancaria de 57 años, ha dado diez vueltas en el centro comercial, el equivalente a 10 km. Se entrena como puede para el medio maratón en Taipei, menos de una semana más tarde.
Como las máquinas para correr del gimnasio de su barrio están a menudo ocupadas, la mujer y sus compañeros se alegraron al oír hablar del centro comercial.
"Nos dijimos: 'Wow, no nos esperábamos esto en absoluto'", cuenta a la AFP. "Me encanta, porque la climatización da la impresión de correr en el extranjero, donde hace frío. Es realmente genial".
Pero también reconoce que correr en círculos en el interior de un centro comercial no tarda en volverse aburrido.
"Para salidas cortas no está mal. Pero si tienes que hacer largas distancias, quizás no está muy adaptado", dice.
Doris Tan, de 42 años, no esperaba que "hiciera tanto frío" y coincide en algo con Zeng: "Si les interesa mi opinión, sigo prefiriendo correr fuera".
Paul Wong, un jubilado de 54 años que pertenece a otro club, X-run, ha dado 21 vueltas al centro comercial.
A solo un mes del Maratón Internacional de Singapur, para el que se entrena, Wong debería correr unos 80 km por semana, pero la niebla le obliga a quedarse en interiores.
"Estas dos últimas semanas he corrido cerca de 100 km en cintas de correr", explica Wong. "Claramente es mejor correr en el centro comercial, porque la cinta es como una carrera de hámster. Repites sin parar la misma rutina".
Para estar autorizados a correr en el centro comercial, los clubes debieron presentar un plan detallado, explica Eddie Chan, entrenador principal de X-Run.
Tuvieron que tener en cuenta la longitud de los pasillos, las curvas cerradas que puedan representar un riesgo para los corredores y organizar las carreras antes de que abran las tiendas.
"El mayor desafío para el entrenamiento en exterior es la meteorología. La humedad es muy elevada y ahora con la niebla el impacto es el doble, incluso el triple, así que es muy complicado de gestionar", se queja Chan a la AFP.
"Al pasar a interiores, reduces con ello todos los efectos de las condiciones externas y puedes seguir corriendo", dice.
La calidad del aire en Singapur mejoró el lunes y el país salió el martes de la lista de 20 grandes ciudades más contaminadas del mundo, según el sistema de vigilancia de calidad del aire IQAir, basado en Suiza.
Los dos clubes planean mantener las carreras en los centros comerciales si la mala calidad del aire persiste y pedir a más establecimientos que les abran sus puertas.
"Creo que habrá más oportunidades, es algo nuevo en el paisaje deportivo", dice Beh.