Educación en Panamá: Cuestionan nombramiento tardío de docentes para el año escolar 2023

Educación en Panamá

El Meduca nombrará a 3,185 docentes, un mes después de que comience el año escolar 2023. El exsecretario general de la ASOPROF, Diógenes Sánchez, denunció que esta práctica afecta negativamente el proceso de enseñanza-aprendizaje.

El exministro de Educación, Miguel Ángel Cañizales, aseguró que la pérdida de horas de clases no solo afecta al sistema educativo, sino también a la economía del país.

Surgen diferentes desafíos para una educación de calidad
El año escolar en Panamá iniciará el próximo 6 de marzo del 2023. / TVN Noticias.
Urania Molina - Corresponsal digital
17 de enero 2023 - 03:00

Ciudad de Panamá, Panamá/Todos los años ocurre lo mismo. Un mes después de que comenzó el periodo escolar es cuando las autoridades del Ministerio de Educación (Meduca) proceden a seleccionar y nombrar a los docentes que todavía faltan para atender a los 850,000 estudiantes del sector oficial.

Para esta práctica no existe un pronunciamiento oficial de las autoridades del Meduca, pero sí sectores que no la respaldan por el impacto negativo que provoca en el proceso de enseñanza- aprendizaje, por sí mismo objeto de críticas por los bajos resultados que obtienen los estudiantes panameños en las pruebas internacionales y su impacto sobre la economía del país por no tener las competencias necesarias para conseguir un empleo.

Un recordatorio de las bajas competencias de los estudiantes de 15 años en asignaturas como lectura, matemática y ciencias son los resultados obtenidos en las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) en las cuales ocuparon las tres últimas posiciones de los 77 países que participaron de este ranking internacional.

Ahorro o mala planificación

Las autoridades del Meduca, el pasado mes de diciembre, colgaron en su página web el cronograma para la selección de alrededor de 3,185 docentes que se necesitan para completar la planilla que atenderá a unos 850, 000 alumnos del sistema educativo oficial.  

No obstante, el proceso que comenzó el pasado 19 de diciembre concluirá entre el 31 de marzo y el 10 de abril de 2023 con el nombramiento de los docentes seleccionados, es decir, aproximadamente un mes después de ingresar los docentes a las escuelas (27 de febrero) y los estudiantes (6 de marzo), lo que significa aulas vacías y formación incompleta por más de 30 días.

El exsecretario de la Asociación de Profesores de la República de Panamá (Asoprof), Diógenes Sánchez, explicó que están “muy preocupados” por la designación tardía de los docentes que deben completar la planilla para este año educativo, una práctica recurrente que atribuyen al deseo de ahorrar dinero del Meduca.

Sánchez, basado en el cronograma de selección y nombramiento de los educadores, expresó que las autoridades del Meduca promueven un ahorro que supera los $5.4 millones, cantidad que resulta de multiplicar la cantidad de docentes que se tienen que nombrar (3,185) con el salario básico que estos perciben mensualmente ($1,700).

Nos preocupa, porque un docente que entra casi un mes después de que comenzó el periodo escolar llega desorientado, no está incluido, desconoce a qué comisión pertenece, ignora los lineamientos del colegio, el reglamento interno. Está totalmente despistado”, aseguró Sánchez.

Para Sánchez la forma como el Meduca programa el calendario para llenar las plazas vacantes de maestros y profesores no solo perjudica a los docentes, sino también a los estudiantes, porque los obliga a estar fuera de las escuelas más tiempo del periodo previsto para vacaciones lo que repercute directamente en la calidad de los aprendizajes.

“Esto es intencional. El Meduca ha sacado este concurso de nombramiento tardíamente, a pesar que desde los meses de abril y mayo los colegios debieron haber entregado las organizaciones escolares”, manifestó el educador.

Se trata de un problema de fondo que como dirigentes de Asoprof denunciamos en repetidas ocasiones, por los efectos negativos que provoca en la educación en general, pero particularmente en las comarcas y las áreas de difícil acceso.

Sánchez no es el único que aboga por comenzar un año escolar con todos los docentes que se necesitan en sus puestos de trabajo, la especialista en Educación, Nivia Roxana Castrellón, calificó como indispensable que los educadores estén en los centros educativos desde la semana de organización escolar.

El punto de Castrellón es que su presencia permite la organización y coordinación de las áreas técnico-administrativas y técnico-docentes con un enfoque de oportunidades de aprendizaje con calidad y equidad para los alumnos.

Una de las preguntas que se realiza Castrellón es el destino de trabajo de los educadores que faltan por nombrar porque si se trata de áreas de vulnerabilidad social o difícil acceso el impacto negativo sería mayor para los estudiantes y el proceso educativo.

Ministra de Educación, Maruja Gorday de Villalobos.
Ministra de Educación, Maruja Gorday de Villalobos. / TVN Noticias

Además, abogó por optimizar las oportunidades de aprendizaje que están naturalmente relacionadas con la posibilidad de que los alumnos estén en contacto directo y presencial con los educadores, debido al impacto negativo que produjo la pandemia en los aprendizajes producto de la educación a distancia.

En relación al planteamiento de Sánchez, sobre que la intención de las autoridades del Meduca es ahorrarse un mes de salario docente, Castrellón expresó que no se obtiene tal ahorro, porque para el Estado es mucho más costoso la repetición y el abandono escolar.

De acuerdo a cifras de organismos internacionales unos 14 mil estudiantes abandonan anualmente las aulas escolares en Panamá. La mayor deserción se encuentra en el nivel de pre-media y como consecuencia de repetir el séptimo u octavo grado.

El exministro de Educación, Miguel Ángel Cañizales, expresó que esta situación afecta el calendario académico escolar que es de 190 días de clases, los cuales consideró no son suficientes para cumplir con la planeación educativa.

“Estamos por debajo del promedio de las buenas prácticas educativas que es de 200 días de clases a nivel internacional. Nunca se cumple con los días de clases por temas ampliamente conocidos”, indicó el exministro.

Cañizales aseguró que el corto periodo de clases tiene consecuencias devastadoras en el proceso de enseñanza – aprendizaje porque con menos días de calendario escolar es difícil cumplir con el programa académico de las asignaturas, lo que pone en desventaja competitiva a los estudiantes y aumenta la brecha educativa que existe entre los mismos niveles académicos de las escuelas oficiales en comparación con las particulares con más días y horas de clases.

Hay que realizar un esfuerzo en mejorar esta planificación. Traemos un arrastre de deficiencias desde antes de 2019, previo a la pandemia, además los días de clases que se perdieron equivale a más de un año de ciclo escolar”, dijo.

Para reafirmar su planteamiento, Cañizales indicó que recuperar el lugar educativo en que se encontraba el país antes de la pandemia se calcula que tomará alrededor de 11 años, esto sin mencionar la huelga docente que se dio el año pasado.

Añadió el exministro, que la designación tardía de educadores tiene efectos de desescolarización de los estudiantes a quienes les tocará comenzar un mes después las clases, sumado al aumento de la crisis educativa porque se darán pérdidas en los aprendizajes continuos. “Seguiremos teniendo problemas con los aprendizajes compensatorios que no lograron sus objetivos”, aseguró.

En ese sentido, recordó que existen estudios que indican que dos de cada tres estudiantes de secundaria tendrán rendimiento mínimo, es decir, que estarán por debajo de lo esperado y la probabilidad de completar la pre media y media académica caerá de 56% al 32%, es decir, 24 puntos por debajo lo que aumentará la desigualdad educativa.

Sin embargo, Cañizales no solo mencionó el impacto negativo que cortar los días del proceso de enseñanza- aprendizaje tendrá de manera individual para cada estudiante, sino también de manera global en la economía del país porque podría reducir su Producto Interno Bruto a un promedio de 4.3% anual durante ocho décadas.

Sin duda puede aumentar el indicador pobreza de aprendizajes, nuestros estudiantes no están adquiriendo las competencias para la vida. En pocas palabras va ser más difícil mejorar la calidad de los aprendizajes con menos días y horas de clases”, indicó Cañizales.

El costo social y económico de la interrupción en el proceso educativo es incalculable por los efectos negativos como la deserción escolar, fracaso escolar y ausentismo. La inasistencia a clases o el inicio tardío aumentan las deficiencias académicas, indicó el exministro.

Cañizales no se quedó en el lugar de las críticas e hizo aportes para mejorar esta situación cómo es trabajar para aumentar los días de clases con la eliminación de los días festivos y establecer horas de clases adicionales, aunque sea una hora de más por semana.

Además, señaló que el tiempo que pierden los estudiantes por comenzar tardíamente el periodo escolar se puede compensar con más tiempo de clases, dado que estudios internacionales demuestran una alta correlación entre la cantidad de días y horas de clases en relación con la calidad educativa.

Otro que opinó acerca de la decisión del Meduca es el vocero de los padres de familia, Aldo Bazán, quien aseguró es una práctica repetitiva de parte de quienes rigen la educación pública del país.

“Han hecho de esto un tema sistemático de ahorrarse el primer mes e inclusive hasta dos meses cierta cantidad de dinero cuando las partidas deben estar listas para esto. El presidente siempre habla de los fondos que se van para Educación”, señaló Bazán.

Al igual que los docentes, Bazán indicó que están preocupados porque se habla del restablecimiento de la educación, de las pruebas PISA y del papel de los estudiantes cuando salen los resultados de pruebas internacionales, pero no ven de parte del Ejecutivo lo que llama “un compromiso serio”.

Bazán respaldó el concepto de que todos los educadores deben estar en sus puestos de trabajo en la semana de organización para que cuando lleguen los estudiantes estén en sus aulas de clases y el proceso de enseñanza-aprendizaje no se interrumpa.

Añadió que con estas medidas se quedan hasta miles de estudiantes sin dar clases y no por culpa de los docentes o los padres de familia, sino por temas administrativos que no se han tocado en mucho tiempo.

Como padres de familia nos oponemos a esta medida y trabajamos para estar dentro de la comisión de selección del MEDUCA y desde allí acelerar el proceso de nombramiento para que los educadores estén en las escuelas desde la semana de organización escolar”, sentenció Bazán.

Vacantes

El Meduca sacó a concurso unas 3,185 vacantes según se pudo observar en su página web, de las cuales 180 son plazas de educación inicial, 658 pertenecen a primaria, 479 de educadores especiales y 1,868 para profesores.

Tal como lo expresó el exsecretario general de Asoprof muchas de ellas están en áreas de difícil acceso y comarcales, por ejemplo en la comarca Kuna Yala salieron 39 vacantes, mientras en la comarca Ngäbe Buglé hay otras 288 plazas repartidas en comunidades como Kankintú (106), Muná (55), Besikó (46), Ñurum (22), Kusapín (21), Nole Duima (22) y Mironó (16), por mencionar solo algunas.

Por asignaturas el mayor número de plazas se concentran en las científicas como matemática (193), física (138), fundamento de ciencias básicas y similares (128), Química (68). Para impartir la materia de español faltan 188 docentes. 

Coincidentemente en las materias científicas como en la de lectura, es decir, español es donde los estudiantes panameños regularmente fracasan local e internacionalmente. 

Meduca no respondió

 Al cierre de esta nota el Ministerio de Educación de Panamá no respondió un cuestionario que se le mandó para conocer, porque la tardanza en el nombramiento de los educadores.

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