De enero a diciembre: el desfile de lunas que acompañará a 2026
Los nombres de las lunas llenas provienen principalmente de tradiciones indígenas norteamericanas y europeas, que utilizaban las fases lunares para marcar ciclos de caza, cosecha, clima y estaciones.
Foto ilustrativa de la Luna llena
/ Pixabay (adege)
El cielo nocturno de 2026 regalará a los observadores un espectáculo continuo de lunas llenas, algunas de ellas especialmente llamativas por su cercanía a la Tierra, su coloración durante eclipses o por coincidir con tradiciones ancestrales que les han otorgado nombres singulares. Desde la Superluna del Lobo en enero hasta la Superluna Navideña de diciembre, el año estará marcado por 13 lunas llenas, cada una con una identidad propia y un significado cultural que se remonta a pueblos agrícolas y comunidades originarias del hemisferio norte.
¿Por qué las lunas llenas tienen nombres?
Los nombres de las lunas llenas provienen principalmente de tradiciones indígenas norteamericanas y europeas, que utilizaban las fases lunares para marcar ciclos de caza, cosecha, clima y estaciones.
Así, cada luna llena recibía un nombre relacionado con los fenómenos naturales o actividades humanas más representativas de ese mes, como la floración, la recolección de alimentos o la llegada del frío.
Algunos términos modernos, como “superluna” o “luna azul”, responden a criterios astronómicos:
Superluna: ocurre cuando la Luna llena coincide con su punto más cercano a la Tierra.
Luna azul: es la segunda luna llena dentro de un mismo mes calendario.
Luna de sangre: se produce durante un eclipse lunar total, cuando la Luna adquiere un tono rojizo.