Melania Trump impulsa el resurgir de Michelle Obama en streaming ¿Por qué?
Lejos de competir directamente en pantalla, ambos proyectos terminaron dialogando entre sí a través de las audiencias, el contexto político y el consumo cultural.
El estreno del nuevo documental protagonizado por Melania Trump no solo captó la atención del público estadounidense, sino que generó un efecto colateral inesperado: un renovado interés masivo por “Becoming”, la producción de Netflix que retrata la vida y el pensamiento de Michelle Obama.
Desde el viernes 30 de enero, fecha en que el documental de Melania Trump llegó a los cines, el impacto se hizo notar de inmediato en las plataformas digitales. De acuerdo con datos de Luminate, “Becoming”, estrenado originalmente en 2020, experimentó un crecimiento de audiencia que superó el 13,000 por ciento en Estados Unidos durante ese mismo fin de semana. La cifra refleja un fenómeno poco común: una producción de archivo resurgiendo con fuerza a partir del estreno de una obra ideológicamente opuesta.
En términos concretos, el documental de Michelle Obama acumuló más de 47.5 millones de minutos reproducidos en apenas unos días, una diferencia abismal frente a los 354,000 minutos registrados en el periodo inmediatamente anterior. El dato confirma que el interés del público no solo se concentra en la novedad, sino también en la comparación entre dos figuras que representan visiones políticas, culturales y personales muy distintas del rol de Primera Dama.
Por su parte, el documental de Amazon MGM Studios centrado en Melania Trump tuvo un debut sólido en taquilla. Con una recaudación inicial de 7 millones de dólares, la producción superó las expectativas comerciales de su estreno, aunque quedó lejos de compensar su presupuesto de 75 millones de dólares. Aun así, el desempeño fue suficiente para posicionarlo como un producto relevante dentro del actual clima político estadounidense.
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Dirigido por Brett Ratner, el filme encontró un público claramente definido. Según un informe de NPR, el 70 por ciento de la audiencia estuvo conformada por mujeres blancas mayores de 55 años, un segmento que históricamente ha mostrado mayor afinidad con el universo político y mediático que rodea a Donald Trump. Este dato refuerza la idea de que el documental no apunta a una audiencia masiva transversal, sino a un nicho ideológico específico.
La recepción crítica, sin embargo, fue considerablemente más dura. En el agregador Rotten Tomatoes, la producción obtuvo apenas un 5 por ciento de aprobación por parte de la crítica especializada, contrastando de forma radical con la evaluación del público, que le otorgó un 99 por ciento de calificación positiva. Esta brecha evidencia una desconexión entre el análisis profesional y la percepción de los espectadores, un fenómeno cada vez más frecuente en contenidos de alto contenido político.
El respaldo más visible llegó desde la Casa Blanca. El presidente Donald Trump no dudó en promocionar públicamente el documental, describiéndolo como “imperdible”, una declaración que reforzó su visibilidad mediática y contribuyó a mantenerlo en la conversación pública más allá del circuito cinematográfico.
Mientras tanto, “Becoming” se benefició indirectamente de este escenario. El documental de Michelle Obama, que en su momento fue celebrado por su tono introspectivo y su enfoque inspiracional, volvió a posicionarse como una referencia cultural. Para muchos espectadores, el contraste entre ambas producciones funcionó como un incentivo para revisitar la historia de la ex Primera Dama demócrata.
Más que una competencia directa, el cruce entre ambos documentales revela cómo el contenido político sigue movilizando audiencias incluso años después de su estreno. En una era donde el streaming amplifica la memoria colectiva, las figuras de Michelle Obama y Melania Trump continúan influyendo en el debate público, ahora desde la narrativa audiovisual.
El resultado no es una guerra tradicional de taquilla o rating, sino una muestra de cómo el interés político, la polarización y el consumo cultural se entrelazan, convirtiendo a los documentales de primeras damas en protagonistas inesperadas del panorama mediático actual.