¿Hallaron al legendario mosquetero d’Artagnan? ADN podría revelar si yace oculto bajo una iglesia

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Mientras se esperan los resultados del análisis genético en las próximas semanas, el hallazgo ha despertado un renovado interés por la historia del siglo XVII y por las figuras que marcaron la Europa de la época.

Esta fotografía, tomada el 7 de noviembre de 2023, muestra la estatua del Mosquetero d’Artagnan, creada por Firmin Michelet en 1931, en Auch, en el suroeste de Francia. Charles de Batz de Castelmore, conocido como d’Artagnan, nació entre 1611 y 1615 en el Castillo de Castelmore, cerca de Lupiac, a unos 40 km de Auch. / AFP

Un hallazgo arqueológico en Maastricht ha reavivado uno de los enigmas más intrigantes de la historia europea: la posible ubicación de los restos de Charles de Batz de Castelmore d’Artagnan.

Un esqueleto encontrado bajo el suelo de una iglesia podría pertenecer al célebre militar francés, inmortalizado en la literatura por Alexandre Dumas en la obra Los tres mosqueteros.

El descubrimiento se produjo tras el colapso parcial del piso de la iglesia de San Pedro y San Pablo, un incidente ocurrido en febrero que obligó a realizar trabajos de restauración. Durante estas labores, los obreros encontraron una tumba bajo las baldosas, justo en la zona donde antiguamente se ubicaba el altar, un espacio históricamente reservado para figuras de alto rango. Este detalle ha reforzado la hipótesis de que los restos podrían corresponder a una personalidad relevante.

El equipo de investigación, liderado por expertos en arqueología, ha iniciado un proceso de identificación mediante pruebas de ADN, consideradas clave para resolver el misterio. El arqueólogo Wim Dijkman explicó la magnitud del estudio: “Esta se ha convertido realmente en una investigación de primer nivel, en la que queremos estar absolutamente seguros, o tan seguros como sea posible, de si se trata del famoso mosquetero, quien fue asesinado aquí cerca de Maastricht”.

La figura de d’Artagnan está profundamente ligada a la historia de Francia y al reinado de Luis XIV, a quien sirvió como hombre de confianza y líder de los mosqueteros, una unidad de élite encargada de la protección del monarca. El militar murió en 1673 durante el asedio de Maastricht, en medio de una ofensiva del ejército francés. Según registros históricos, falleció tras recibir un disparo de mosquete en el pecho o la garganta.

Curiosamente, el esqueleto hallado presenta indicios compatibles con esa versión. Los investigadores han identificado rastros de impacto en la zona torácica que coinciden con una herida de proyectil de la época. A esto se suma el hallazgo de una moneda francesa junto a los restos, un elemento que podría reflejar el estatus del individuo enterrado.

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La teoría de que d’Artagnan fue sepultado en esta iglesia no es nueva, pero hasta ahora no se habían realizado excavaciones que permitieran comprobarla. Se cree que, debido a las condiciones del combate y factores como el clima, su cuerpo no fue trasladado a Francia y permaneció en territorio neerlandés.

Para confirmar la identidad, los científicos han extraído material genético de la dentadura del esqueleto. Estas muestras han sido enviadas a un laboratorio especializado en Múnich, donde serán comparadas con el ADN de un descendiente directo de la familia De Batz, cuya línea genealógica aún se mantiene en el sur de Francia.

El resultado de este análisis podría resolver un misterio que ha perdurado durante más de tres siglos. Sin embargo, los expertos mantienen una postura cautelosa y evitan conclusiones definitivas hasta contar con evidencia científica concluyente. Aun así, reconocen que hasta el momento no existen elementos que contradigan la posibilidad de que los restos pertenezcan al histórico mosquetero.

La relevancia de este posible descubrimiento trasciende el ámbito académico. D’Artagnan no solo fue una figura militar destacada, sino que se convirtió en un ícono cultural universal gracias a su representación literaria como el valiente cuarto mosquetero que luchaba junto a Athos, Porthos y Aramis. Su historia ha influido en generaciones y ha sido adaptada en múltiples formatos, desde el cine hasta la televisión.

Mientras se esperan los resultados del análisis genético en las próximas semanas, el hallazgo ha despertado un renovado interés por la historia del siglo XVII y por las figuras que marcaron la Europa de la época. De confirmarse la identidad, no solo se resolvería un antiguo enigma, sino que también se cerraría un capítulo clave en la historia de uno de los personajes más fascinantes entre la realidad y la ficción.

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